El Cabildo da un giro de 180 grados a las ZAR y limita las renovables a suelo ya transformado y espacios públicos

El nuevo informe reduce de 3.163 a menos de 200 hectáreas la superficie prevista, prioriza cubiertas, aparcamientos y terrenos degradados, y abre ahora el debate con los ayuntamientos
- Lancelot Digital
El Cabildo de Lanzarote ha dado un giro radical al planteamiento inicial sobre las Zonas de Aceleración de Energías Renovables (ZAR), con un documento que reduce en más de un 90% la superficie prevista para estas instalaciones y cambia la filosofía del modelo, al apostar por concentrar los proyectos en cubiertas, aparcamientos, infraestructuras existentes, terrenos degradados y, de forma preferente, en suelos de titularidad pública. El cambio de criterio desplaza ahora el foco del debate hacia los ayuntamientos, que disponen de tres semanas para presentar sus aportaciones antes de que la propuesta sea elevada al Consejo de la Reserva de la Biosfera y posteriormente al Gobierno de Canarias.
El informe técnico presentado este lunes por el Cabildo a los siete ayuntamientos de la isla supone un auténtico cambio de rumbo respecto al primer documento que abrió la polémica sobre las Zonas de Aceleración de Energías Renovables. Si aquel borrador contemplaba 3.163 hectáreas susceptibles de albergar instalaciones energéticas, la nueva propuesta reduce esa superficie a menos de 200 hectáreas, apenas el 0,25% del territorio insular.
Pero el cambio no se limita a una reducción cuantitativa. El nuevo estudio modifica también el modelo territorial de implantación de las renovables, al establecer como prioridad las cubiertas de edificios públicos y privados, los aparcamientos, las infraestructuras existentes y los espacios degradados, al tiempo que recomienda favorecer la utilización de terrenos de titularidad pública para las instalaciones que deban ocupar suelo.
Planteamiento revolucionario, un vuelco que premia lo público

Se trata de un planteamiento que algunos consideran "revolucionario", al desplazar el modelo de grandes parques sobre suelo rústico hacia un sistema basado en el autoconsumo, las comunidades energéticas y el aprovechamiento de espacios ya transformados, preservando el paisaje y los suelos agrícolas.
El documento también incorpora actuaciones estratégicas, como la construcción de un parque fotovoltaico junto al centro penitenciario de Tahíche, cuya producción se destinaría prioritariamente a alimentar el ciclo integral del agua, uno de los mayores consumidores energéticos de Lanzarote debido a la desalación, depuración y distribución del recurso.
Con este movimiento, el Cabildo también reordena el escenario político generado durante los últimos meses. El anterior documento fue utilizado por la oposición para responsabilizar al presidente insular, Oswaldo Betancort, de un supuesto modelo expansivo de implantación de renovables. Sin embargo, el nuevo informe técnico sitúa el debate en términos muy diferentes y respalda una estrategia que busca compatibilizar el desarrollo de las energías limpias con la protección territorial.
Desde el Cabildo se insiste en que nunca se ha planteado frenar la implantación de las energías renovables, sino facilitar su desarrollo bajo criterios científicos, ambientales y paisajísticos, priorizando los espacios ya alterados y reduciendo al mínimo la ocupación de suelo rústico.
La pelota queda ahora en el tejado de los siete ayuntamientos. Durante las próximas tres semanas deberán analizar el documento y proponer, en su caso, alternativas o nuevos emplazamientos antes de que el texto definitivo sea remitido al Consejo de la Reserva de la Biosfera y, posteriormente, al Gobierno de Canarias, encargado de definir las futuras Zonas de Aceleración de Energías Renovables.