El Cabildo sigue “premiando” a los trabajadores con la cesta de Navidad
Este año se gastarán más de 40 mil euros en la adquisición de casi 800 lotes
- Lancelot Digital
El Cabildo de Lanzarote no rompe la tradición navideña de “premiar” a los trabajadores con una cesta de productos de comer y beber por las fiestas navideñas. Sólo se rompió esa arraigada tradición entre los funcionarios y trabajadores públicos en la época de Pedro San Ginés, de CC, cuando en plena crisis económica se adoptó la decisión consensuada con el Comité de Empresa de renunciar a ese “regalo” en solidaridad con el resto de trabajadores de la isla.
En esta ocasión, el Cabildo de Lanzarote, presidido por la socialista Dolores, ha destinado algo más de 40 mil euros para destinarlo a la adquisición de esas cestas navideñas para repartirla en los 775 trabajadores de la Institución.
El “regalo” de las cestas navideñas del Cabildo se hizo famoso en los años 90 por la gran cantidad que se regalaba y el precio tan elevado que tenían, no es el caso de ahora en que cada cesta sale por unos 53 euros. En cualquier caso, las tradicionales cestas navideñas se dejaron de entregar en la mayoría de las empresas privadas tras la crisis de 2008, menos en las instituciones públicas. Un “privilegio” más que tiene el trabajador público que nunca ha sido bien visto por el resto de los trabajadores de las empresas privadas.
De todas formas, se aclara desde el Cabildo que la “cesta de Navidad” no se puede quitar porque está recogida en el convenio y sería una renuncia social de los trabajadores. También es cierto que hay muchos trabajadores públicos, conscientes de este anacronismo, que no son favorable a esos “regalos” porque, entre otras cosas, parece un gran privilegio cuando se está hablando de 50 euros de gasto por cesta navideña. Pero ya se sabe cuál es el refrán preferido del trabajador público lanzaroteño: “Santa Rita, Santa Rita, lo que se da no se quita” y de ahí que la costumbre todavía en la mayoría de las instituciones públicas, una de las pocas tradiciones franquistas que la izquierda ha respetado.