Lunes, 09 Febrero 2026
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El sector primario insular considera que hiere de muerte a la actividad en Canarias

  • Lancelot Digital

 

El campo y la pesca de Lanzarote están en pie de guerra contra las medidas europeas que, según el sector, limitan y en algunos casos hieren de muerte al sector primario de las islas. El acuerdo con Mercosur, que permite la entrada de productos procedentes de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay prácticamente sin aranceles, unido a las trabas burocráticas que soportan los agricultores profesionales, pone en serio riesgo la continuidad de esta actividad.

Una problemática que fue analizada en un programa especial de Café de Periodistas, con la participación de representantes del sector primario de la isla.

Aday de León, representante de Aprolan, lo tiene claro. “Yo lo que expongo es un dato de hace veinte años. Canarias, ciento noventa y tres mil hectáreas agrícolas. A día de hoy, treinta y siete mil. Si la normativa europea funcionara, estaríamos creciendo y más protegidos, no en decadencia”, señala.

Por su parte, Noly Peraza, de la Asociación de las Papas de Los Valles, cree que, al igual que ocurrió con la pesca en Lanzarote, la poca agricultura que aún resiste en la isla acabará desapareciendo. Desde el sector reclaman un trato igualitario que evite la competencia desleal. “Si tenemos que entrar en mercado, porque el mundo se ha globalizado, pues tenemos que aceptarlo, pero tenemos que entrar todos en las mismas condiciones y no conestos déficits que hay de un lado a otro”.

También el sector ganadero se ve afectado, especialmente por la importación de carne procedente de estos países sudamericanos. Carlos Castro, de la Quesería Flor de Luz, en San Bartolomé, asegura que cada vez hay menos explotaciones ganaderas debido a unas trabas burocráticas que hacen inviable la actividad. “O soy ganadero o soy administrativo.  Tenemos grandes problemas. Por ejemplo, nosotros tenemos la granja legalizada. Claro, nosotros hacemos un relevo generacional de mi madre hacía mi hermano. Llevamos más de 25 años, vendíamos leche y hace diez años se montó la quesería”.

En cuanto a la pesca, las últimas medidas impuestas por la Unión Europea sobre el control de capturas suponen, según el pescador Juan Francisco Lemes, más conocido como Pacheco, una muerte lenta para la pesca profesional. “La burocracia a nosotros nos ha asfixiado, literalmente. Esta normativa a lo mejor podría estar enfocada a super arrastreros o a barcos factoría. Si realmente nos lo implantan a nosotros tal cual está, tenemos que amarrar. No podemos salir a la mar, pensando en que corres el riesgo sí o sí de sanción”.

La realidad es que el sector primario, que ya se encontraba en una situación precaria, ve cómo la entrada en vigor de estas nuevas normativas europeas le deja cada vez menos salidas.

 


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