El centro de atención temporal a migrantes triplica su capacidad en Lanzarote
El CATE de Arrecife pasará de 150 a unas 500 plazas tras una inversión de 2,4 millones de euros
- Lancelot Digital
El Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de Arrecife está experimentando una importante transformación para ampliar considerablemente su capacidad. Las instalaciones pasarán de poder atender a unas 150 personas a alrededor de 500 una vez culminen las obras actualmente en marcha.
La actuación supone una inversión de aproximadamente 2,4 millones de euros por parte del Ministerio del Interior y responde tanto a la necesidad de disponer de mayor capacidad como de reforzar la seguridad de las instalaciones.
El director de la Administración General del Estado en Lanzarote, Pedro Viera, ha confirmado que los trabajos contemplan la sustitución de las actuales estructuras móviles por tres nuevos módulos. Dos de ellos tendrán dos plantas, mientras que el tercero contará con una sola.
La transformación supone un nuevo paso en la evolución de unas instalaciones que nacieron con carácter provisional para atender a las personas llegadas a Lanzarote en embarcaciones irregulares.
En sus primeros momentos, el espacio estaba compuesto fundamentalmente por tiendas de campaña habilitadas para acoger temporalmente a los migrantes mientras se realizaban los procedimientos policiales correspondientes. Con el paso de los años, las instalaciones han ido incorporando estructuras más estables hasta llegar a la ampliación actual.
El aumento de capacidad se produce después de varios años en los que Lanzarote ha tenido que hacer frente a sucesivos episodios de llegadas de pateras y cayucos, con periodos en los que las instalaciones disponibles se han visto sometidas a una elevada presión.
Con los nuevos módulos, el CATE podrá albergar simultáneamente a alrededor de medio millar de personas, más de tres veces las aproximadamente 150 plazas de las que disponía hasta ahora.
Las obras fueron contratadas por el Ministerio del Interior mediante el procedimiento excepcional de emergencia y, además de incrementar las plazas disponibles, pretenden mejorar las condiciones y la seguridad de un recinto que se ha ido transformando progresivamente desde su creación.