Martes, 07 Abril 2026
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Las obras siguen sin empezar

Lancelot Digital
Foto: Archivo Lancelot

El derribo de las casas contiguas al colegio La Destila, imprescindible para iniciar después allí la necesaria ampliación del centro escolar, parece el cuento de nunca acabar. Hace ya un mes y medio que se agotaron todos los plazos establecidos por la Justicia para el desalojo de las viviendas -que en su momento estaban destinadas a los maestros, pero donde en los últimos tiempos sólo habitaban “okupas” y otras personas no habilitadas para ello- y desde entonces no se ha podido hacer nada porque el Ayuntamiento de Arrecife todavía espera una última orden judicial que lo habilite definitivamente a “sacar” las pertenencias que quedan en el lugar -porque al parecer ya no vive nadie allí-, tapiarlo y dejarlo en manos de la Consejería de Educación del Gobierno canario, que será la encargada de las obras.

El jueves 1 de diciembre de 2011 se agotó el plazo dado por el Consistorio a los ocupantes del inmueble (construido hace más de medio siglo y actualmente en estado ruinoso) para que lo deshabitaran, pero varias de esas familias hicieron caso omiso y hubo que esperar a que la Justicia emitiera una orden de desalojo forzoso en los siguientes diez días hábiles. Pasado ese tiempo, todos los ocupantes se marcharon pero uno de ellas -al parecer, el hijo de un maestro ya fallecido que reclama supuestos derechos sobre esa propiedad- dejó sus pertenencias y por lo tanto ahora hace falta otra orden judicial que habilite al Ayuntamiento de Arrecife a sacar esos elementos y tapiar la casa para evitar nuevas intrusiones hasta tanto se realice la demolición.

Una vez que se pueda ‘limpiar’ definitivamente el inmueble y tapiarlo, comenzaría a ejecutarse inmediatamente la demolición y a continuación se edificaría en ese solar la primera fase de ampliación de La Destila. Para ello no será necesario paralizar la actividad en el colegio, sino que se asegurará la zona y sólo si se detecta cualquier tipo de peligro se distribuirá a los alumnos en otras escuelas para que no pierdan clases. Cuando se complete esta etapa, las aulas se trasladarán al nuevo edificio para iniciar la reforma del actual edificio escolar. En total, el “nuevo” colegio tendrá capacidad para 620 alumnos.


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