El Mando de Canarias enviará 150 militares a Ceuta
El objetivo es reforzar la capacidad del ejército de tierra
- Lancelot Digital
Más de 150 militares procedentes del Mando de Canarias del Ejército de Tierra se desplazaron a Ceuta para reforzar las capacidades de seguridad existentes en la ciudad autónoma ante una situación considerada excepcional por las autoridades debido a la presión migratoria.
Los efectivos procedentes de Canarias se incorporaron al dispositivo de seguridad desplegado en Ceuta y asumieron principalmente labores de presencia, vigilancia y disuasión en distintos puntos sensibles. Su cometido incluyó el refuerzo de la vigilancia fronteriza y la colaboración con la Guardia Civil y otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
El despliegue se planteó como una operación de carácter defensivo destinada a contribuir al mantenimiento de la seguridad y el orden público en una ciudad que estaba afrontando un incremento de la presión migratoria. Los militares participaron en patrullajes y controles en zonas consideradas estratégicas, entre ellas playas y accesos fronterizos.
La llegada de este contingente respondió a la valoración del Ministerio de Defensa de que los efectivos que ya se encontraban desplegados podían resultar insuficientes para mantener la cobertura de seguridad a largo plazo. El Mando de Canarias contaba con una estructura con capacidad para proyectar unidades hacia escenarios estratégicos como Ceuta y Melilla, además de aportar capacidades diferenciadas de vigilancia, apoyo logístico e ingeniería.
Durante el dispositivo, los militares también colaboraron en las actuaciones relacionadas con el retorno ordenado de migrantes hacia Marruecos. Para ello, trabajaron de forma coordinada con la Policía Nacional y la Guardia Civil en los puntos de paso habilitados.
El refuerzo permitió ampliar los turnos y mejorar la cobertura de vigilancia, especialmente durante la noche, además de incrementar el apoyo prestado a los organismos civiles implicados en el dispositivo.
La situación migratoria en Ceuta se produjo mientras las autoridades españolas trabajaban en operaciones de retorno coordinadas con Marruecos. El despliegue de militares procedentes de Canarias se enmarcó así en una estrategia destinada a reforzar temporalmente las capacidades existentes y evaluar la evolución de la situación durante las semanas siguientes.