Martes, 07 Abril 2026
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CC advirtió a la dirección regional del PSOE que daría por finiquitado el acuerdo si los consejeros socialistas se sumaban a la iniciativa de la oposición  de pedir el cese de Pedro San Gines de la presidencia del Consorcio del Agua

 

Lancelot Digital

 

El pacto que firmaron en Lanzarote CC-PSOE sufrió el jueves una prueba de fuego y, de hecho,  apunto estuvo de romperse. La dirección regional del partido, incluida Patricia Hernández, vicepresidenta del gobierno de Canarias, tuvo que conminar a la dirección insular a que no se sumara a la petición de la oposición de que el presidente del Cabildo convocara antes de 15 días el ya famoso pleno de la incautación de la desaladora de Montaña Roja. Sobre todo porque en esa petición de la oposición también se pide que Pedro San Gines abande la Presidencia del Consorcio del Agua y del Consejo Insular del Agua de Lanzarote.

 

Al parecer, José Juan Cruz Saavedra omunicó horas antes a Luis Arráez, consejero de Hacienda y mano derecha de Pedro San Gines, lo que se estaba cociendo en torno a esa iniciativa de la oposición en la que el PP estaba participando de manera activa. Arráez traslado la noticia a Pedro San Gines, que se encontraba fuera de la isla, y casualmente reunido en Tenerife con el presidente del Gobierno de Canarias, y el presidente de CC, José Miguel Barragán.

 

Pedro San Gines advirtió a José Juan Cruz que si el PSOE se sumaba a esa iniciativa de la oposición lo consideraría una agresión en toda regla al pacto firmado -aunque en suspenso en el Cabildo- entre CC-PSOE. A pesar de la advertencia, José Juan Cruz, que personalmente no era partidario de incluir lo de apartar al presidente del Cabildo del Consorcio del Agua por la imputación que pesa sobre él,  indicó a Luis Arráez que la orden de la dirección de Lanzarote era que los cincos consejeros del PSOE se sumaran a la iniciativa de la oposición. De hecho, a José Juan Cruz lo estaba esperando la oposición en el Cabildo para  que firmaran esa iniciativa. Ya la suerte estaba echada. La estrategia de  desgastar a Pedro San Gines que ha diseñado desde hace meses el sector oscuro del PSOE, que encabezan el despacho de la Plazuela y los medios de El Reducto, parecía que iba a triunfar antes de tiempo.

 

La intervención de Barragán, e incluso se señala al propio Fernando Clavijo, fue decisiva para abortar el “golpe insurrecto” de los consejeros socialistas.  Barragán advirtió a la dirección regional que si la iniciativa de la oposición en el Cabildo salía adelante con el apoyo de los consejeros socialistas, Lanzarote se desligaría del pacto y dejaría en minoría al alcalde socialista en Arrecife, José Montelongo, y a la alcaldesa de San Bartolomé,  Dolores Corujo.  Las noticias son que Pedro San Gines dio un golpe en la mesa y advirtió a sus compañeros de partido que ese mismo jueves propondría la ruptura del pacto en Lanzarote con los socialistas.

 

Esa advertencia hizo que la dirección regional obligara a su gente de Lanzarote a dar marcha atrás. Ese “cambiazo” del PSOE de última hora cabreó mucho al consejero de Podemos, Carlos Meca, marca “B” del Psoe en Lanzarote, y sobre todo al consejero del PP, Ángel Vázquez, quien había vendido a Ástrid Pérez, su presidenta, que tenía una estrategia para poner sobre las cuerdas a San Gines, que podría romper el pacto si hubiera salido adelante. Lo cierto es que al final José Juan Saávedra recibió la contraorden de la dirección insular y finalmente la iniciativa de la oposición se presentó sin el aval de los cinco consejeros socialistas.

 

Este episodio demuestra dos cosas a decir de los analistas: que hay una clara estrategia del sector oscuro del PSOE de desgastar a Pedro San Gines hasta que logren sacarlo del sillón de la presidencia y que el pacto PSOE- CC en Lanzarote, al menos, podría romperse en cualquier momento si la tensa cuerda que lo sostiene no aguanta otra embestida.


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