El PIL denuncia que el nuevo sistema de recogida de residuos en La Graciosa afea a la isla, es más incómodo y será más caro

Los insularistas critican la decisión del grupo de gobierno de Teguise de retirar los contenedores domiciliarios
Lancelot Digital
Foto: Archivo Lancelot
El PIL ha salido este martes a criticar la decisión del Ayuntamiento de Teguise de retirar los contenedores de basura domiciliaria en la isla de La Graciosa para “volver a las antiguas formas de recogida de vivienda a vivienda”, afirmando que esto supone un “retroceso” en la prestación de los servicios públicos que “influye en la calidad de vida” de los graciocesos y que puede suponer un mayor coste para las arcas municipales, además de afear la imagen de Caleta de Sebo.
Según la formación insularista, “a partir de ahora, los gracioseros, por capricho del gobierno municipal, contrariamente a lo que hacían hasta la fecha, se verán obligados a sacar la basura domiciliaria en un horario fijo y determinado por el Ayuntamiento. Con estas ocurrencias municipales, los vecinos han de depositar los residuos en las fachadas de sus casas, y ello, además de ofrecer una mala imagen, expone las bolsas y depósitos a merced de los animales, como los perros o las gaviotas, deteriorándose la estampa idílica de La Graciosa a ojos de los visitantes”.
“Los contenedores de recogida de basura domiciliaria fueron colocados en su momento por el PIL, a petición de los ciudadanos de aquella isla que demandaban una mejora en el servicio. La medida, que creemos fue acertada, es ahora desechada por el actual ‘desgobierno’ municipal, que una vez más, y de forma unilateral, vuelve a tomar una decisión innecesaria y a la que se oponen muchos de los vecinos que allí residen”, agrega la formación insularista en un comunicado de prensa.
Además, subrayan que “la imposición de este nuevo sistema de recogida puede suponer un aumento en los costes del servicio prestado por la empresa, ya que a diferencia de lo que venía haciendo hasta la fecha, a partir de ahora se tendrá que hacer mayor recorrido y paradas individualizadas, con todo lo que supone en más tiempo y mayor gasto de combustible”.
Desde el PIL en Teguise se preguntan por otra parte si “aquella tan anunciada planta de transferencias de residuos, que costó más de 180.000 euros y que fue presentada a bombo y platillo por CC a todos los medios de comunicación como la solución a los problemas de residuos en La Graciosa, estará realmente funcionando bajo los parámetros de seguridad e higiene que se exigen, y si las funciones que allí se realizan son las establecidas para unas instalaciones de estas características”.