Sábado, 25 Abril 2026
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La arquitecta Blanca Fajardo cree que nadie duda que Lanzarote y Arrecife necesitan sus nuevos planes de ordenamientos

 

  • Lancelot Digital
 

 

Son muchos los arquitectos de Lanzarote que no entienden el retraso y los problemas para aprobar los planes de ordenamiento municipales e insulares. La arquitecta Blanca Fajardo se mostraba ayer en Café de Periodista muy crítica con lo que ocurre en Lanzarote con el Plan Insular y el Plan General de Arrecife. “El planeamiento no puede ser eterno, no puede ser un enfermo continuamente abierto sobre la mesa, llega un momento en que tiene que poder andar, y eso es lo que está pasando en Lanzarote, que se ha convertido en  un enfermo eterno”, señala. “Es cierto que el plan insular hay que revisarlo porque la Ley del Suelo modifica el alcance de un plan insular, y el nuestro es de otro momento. Y nos trajo cosas buenísimas, y fue pionero, pero tenemos que evolucionar y con ese espíritu ser capaces de avanzar porque la sociedad avanza, y los planes de ordenamiento deben avanzar con ella”.

 

En ese sentido, incidió en que nadie puede dudar que la capital necesita un Plan General nuevo. “San Bartolomé necesitaba un plan general, es cierto, y Arrecife necesita actualizar el suyo. Es distinto, uno necesita tenerlo, y otro actualizarlo. Esto es algo de lo que llevamos hablando al menos durante los últimos 16 años. A nadie le cabe en la cabeza que sigamos viviendo con un modelo de hace treinta años”.

 

También Fajardo lanzó el mensaje de no hipotecar el futuro de la zona costera de la capital. “Hay zonas de Arrecife muy delicadas que no podemos hipotecar. Tenemos que ver qué tuvimos y qué tenemos, y eso se merece un análisis delicado”, afirma.

 

Sobre la polémica en torno a la política de Patrimonio del Cabildo, queriendo proteger en Arrecife más de 300 edificios cree que el problema no es si son muchos o no, ni si es un exceso, sino si se van a poder restaurar. “Lo preocupante es que los propietarios no puedan materializar sus proyectos y haya que esperar dos años, por la incoación del BIC, para poder hacerlo. Creo que el resultado va a ser el mismo, después de haber llegado a un acuerdo, la pena es que los trámites administrativos en los que nos hemos visto involucrados nos va a llevar unos tiempos mucho más largos”.

 

 

La que fuera presidenta del Colegio de Arquitectos de Lanzarote y experta restauradora de edificios con valores patrimoniales cree que el administrado, el promotor, el propietario de una vivienda antigua no puede ser visto por la administración como un enemigo sino como un aliado al que hay que conducir y ayudar.


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