El PSOE gana con un desplome histórico del PP

Los socialistas necesitarán pactar para gobernar. Sánchez tiende la mano "a todos para gobernar dentro de la Constitución"
- Lancelot Digital
El partido de Pedro Sánchez logra una clara victoria y suma 121 escaños, mientras que los populares sufren una debacle y se colocan segundos con 66 diputados, Ciudadanos suma 58 representantes en la Cámara Baja, seguido por Unidas Podemos y sus confluencias (42) y Vox, que irrumpe con 24 diputados, según informa Efe.
El PSOE ha ganado las elecciones generales y suma con Ciudadanos para poder gobernar, ya que con que el 97% escrutado, el partido de Pedro Sánchez obtiene 121 escaños y el de Albert Rivera, 58. El gran perdedor de la jornada es el Partido Popular, que ha sufrido un desplome histórico y ha perdido más de la mitad de los 137 escaños que tenía hasta ahora. Los populares se quedan con 66 representantes en la Cámara Baja.
El partido naranja es, junto con el PSOE, el gran ganador de la jornada, ya que ha logrado escalar posiciones y situarse a poco más de un punto de dar el 'sorpasso' al PP. Ha pasado de 32 a 57 diputados.
Unidas Podemos se ha desinflado en estos comicios y ha caído a la cuarta posición. En las generales de 2016 sumaba 71 escaños con las confluencias de Cataluña, Galicia y Valencia, pero en esta ocasión, son 42 sin contar a Compromís, que saca 1 y en esta ocasión no concurrió conjuntamente con el partido morado.
Mientras, el partido de Santiago Abascal, Vox, no cumple las expectativas que le daban las encuestas y conpoco más del 10 por ciento del voto irrumpe con el Congreso de los Diputados con 24 escaños.
En las elecciones de 2016, el PP ganó con un respaldo del 33,01% y 137 diputados (incluyendo los dos de UPN y el de Foro), mientras que el PSOE retuvo la segunda plaza con el 22,63% y 85 escaños (incluyendo el de Nueva Canarias). Unidos Podemos y sus confluencias sumaron el 21,15% y 71 diputados (incluyendo los cuatro de Compromís que luego se fueron al Mixto), y Ciudadanos quedó cuarto con el 13,06% y 32 representantes.
Posibles opciones de Gobierno
El PSOE de Pedro Sánchez contará en esta legislatura con 123 escaños en el Congreso de los Diputados, 38 más de los que logró en las elecciones de 2016, lo que ha supuesto superar también su propia marca de 2015 que fueron 90 escaños y los 110 escaños de Alfredo Pérez Rubalcaba de 2011. Esto ha sido posible por que los socialistas han logrado 1,9 millones de votos más que hace tres años, cerca de 7,36 millones en total.
No obstante, este resultado no es una de las mejores marcas del PSOE, sino que se sitúa en el nivel de lo que lograron los socialistas en las primeras elecciones de 1977 (118 diputados) y 1979 (121). Pedro Sánchez necesitará pactos para gobernar y, por el momento, con el único partido que suma claramente es con Ciudadanos, pero el líder de la formación naranja anunció al inicio de la campaña que no le respaldaría para formar gobierno.
Si el inquilino de la Moncloa opta por pactar con Podemos, necesitaría de los independentistas catalanes para superar una investidura ya que, junto con el partido de Pablo Iglesias, el PNV, Compromís, el Partido Regionalista de Cantabria (PRC) y Coalición Canaria sumaría 175. Salvo que acepte los votos de los 4 escaños que ha logrado Bildu y que le ofreció Arnaldo Otegi durante la campaña electoral.
Ciudadanos es el otro gran vencedor de los comicios de este domingo ya que ha pasado de la cuarta a la tercera posición en el Congreso, al lograr 25 escaños más que hace tres años, tras pasar de 32 a 57 diputados. Su triunfo casi es doble porque se ha situado a menos de un punto de dar el 'sorpasso' al Partido Popular, después de conseguir casi 820.000 votos más. Aunque el porcentaje de voto en relación con el total no se ha incrementado de manera significativa.
De hecho, en las elecciones de 2016 logró el 13,6 por ciento de los votos, mientras que este domingo ha conseguido dos puntos más, el 15,73. Pero le ha servido para adelantar al PP en regiones como Andalucía, Aragón, Madrid y Baleares.
El PP pierde 72 escaños y 3,6 millones de votos
Este buen resultado del partido naranja ha sido en gran medida a costa del Partido Popular, que ha sufrido una derrota histórica y se ha dejado en la jornada de este domingo 72 escaños, pasando de los 137 que cosechó Mariano Rajoy hace tres años a 65 diputados. Después de que más de 3,6 millones de ciudadanos hayan dejado de votar a los populares.
Se trata de la peor marca registrada por los populares, ya que ni la Alianza Popular de Manuel Fraga obtuvo un resultado tan bajo en 1982 (107 escaños) y en 1986 (105 diputados). Cuando se produjo la refundación con José María Aznar y pasó a tener las siglas actuales, el PP consiguió 107 escaños. Habría que remontarse a los tiempos de la UCD para ver un descalabro similar.
La merma de votos que ha sufrido el Partido Popular también ha sido consecuencia de la irrupción de Vox, que tras conseguir 12 escaños en el Parlamento andaluz en diciembre pasado, va a entrar por primera vez en el Congreso de los Diputados.
Aunque el partido de Santiago Abascal, que nace de la costilla del PP, no ha alcanzado las expectativas de voto que le daban las encuestas, que hoy mismo vaticinaban hasta 38 escaños. Finalmente, el resultado ha sido de 24 diputados con poco más del 10 por ciento de electores. Es decir, 2,63 millones de electores.
La suma del porcentaje de voto de los tres partidos de la derecha también es menor que la lograda hace tres años, de hecho no llega al 43 por ciento (42,78), frente al 46 que consiguieron PP y Cs en las generales de 2016. Incluso aunque se sume el porcentaje de voto de Navarra Suma, la marca bajo la que han concurrido conjuntamente Cs, PP y UPN, que ha logrado el 0,42 por ciento del voto.
Podemos se deja 29 escaños
Unidas Podemos es el otro perdedor de la jornada electoral, ya que ha se ha dejado 29 escaños, al pasar de los 71 que consiguió sumar con todas las confluencias a 42 diputados. La marca Unidas Podemos como tal ha conseguido 35 escaños, frente a los 45 cosechados por Pablo Iglesias en los últimos comicios, después de perder el apoyo de unos 150.000 electores.
Sus compañeros de Cataluña, la marca EnComúnPodem, ha logrado revalidar 7 de los 12 diputados que tenían, perdiendo unos 250.000 votos. Pero sus compañeros de Galicia, que en esta ocasión no han ido junto con En Marea, no han obtenido ningún escaño. Tampoco han concurrido junto con Compromís, que ha logrado un escaño, como sí lo hicieron hace tres años.
Pese a todo, Pablo Iglesias puede ser determinante para que Pedro Sánchez pueda formar gobierno porque cualquier pacto por la izquierda pasa necesariamente llegar a acuerdos con la formación morada.
ERC logra un millón de votos
Los independentistas de ERC se han convertido también en los otros ganadores de la jornada electoral, ya que han logrado seis escaños más, de los 9 que tenían pasan a 15 diputados. La candidatura que encabeza Oriol Junqueras, que está siendo juzgado en el Tribunal Supremo por el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, ha cosechado un millón de votos, unos 370.000 más que hace tres años.
Su rival, el partido de Carles Puigdemont, ha perdido un escaño, a pesar de que ha logrado sumar unos 10.000 votos más.
También el PNV ha mejorado sus resultados logrando sumar casi 109.000 votos más y pasa de los 5 a los 6 escaños. Pero Bildu ha sido el que ha rentabilizado más el aumento de votos, ya que con 70.000 votos más ha logrado duplicar su representación en el Parlamento, de dos a 4 diputados.
Estos comicios también han supuesto la entrada en el Parlamento del Partido Regionalista de Cantabria, el de Emiliano Revilla, que tendrá un representante. Coalición Canaria también ha aumentado su representación en la Cámara Baja, con dos escaños, frente a uno que logró en 2016.
Sánchez tiende la mano "a todos para gobernar"
El líder socialista y actual presidente en funciones del Gobierno celebró la victoria ante un millar de militantes eufóricos que se congregaron en Ferraz y destacó: "Ha ganado el futuro y ha perdido el pasado", tal y como señala Efe.
Ante estas palabras, sus seguidores corearon de forma repetida: "Con Rivera no" y "no es no", en alusión a Albert Rivera, líder del partido liberal Ciudadanos, que se ha ubicado como tercera fuerza política con 57 legisladores en el Parlamento y quien ha sido el socio del Partido Popular.
En definitiva, el PP y Ciudadanos ha sido la clara oposición a los socialistas durante el Gobierno de Sánchez.
"Creo que ha quedado bastante claro", respondió Sánchez a los militantes socialistas que invadían la calle Ferraz, flanqueado por su equipo de confianza, en el que se encontraba su vicepresidenta Carmen Calvo, quien lucía una camiseta llamativa con el lema " Yes, I am a feminist", en una clara alusión a la defensa de la lucha feminista en España.
Sánchez se ha comprometido de esta forma a no negociar su investidura con Ciudadanos, aunque ha señalado que sí va a tender la mano a todos los grupos para gobernar dentro de la Constitución.
"Desde nuestras ideas de izquierdas y desde nuestra posición progresista vamos a tender la mano a todas las formaciones políticas dentro de la Constitución, para gobernar contra las desigualdades sociales, en concordia y con limpieza democrática", ha proclamado.
Además ha advertido de que no hará como Rivera y no pondrá "cordones sanitarios" a nadie.
Gritos de "no pasarán"
Ante su respuesta, sus seguidores gritaron de nuevo al unísono: "no pasarán", en este caso en alusión a los tres partidos en los que se ha partido la derecha en España: el Partido Popular, Ciudadanos y el ultra Vox.
"Los españoles quieren claramente que el Partido Socialista Obrero Español gobierne y lidere el país durante los próximos cuatro años", anunció a continuación un eufórico Sánchez.
Y agregó: "se trataba de ganar las elecciones y de gobernar, hemos ganado las elecciones y vamos a gobernar España", y se hará -anunció- "en defensa de la democracia", también "de los derechos y libertades que hemos logrado en los últimos cuarenta años".
Para concluir, el ahora presidente del Gobierno en funciones rechazó de manera firme "el autoritarismo y la involución".