Martes, 07 Abril 2026
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El presidente podría echar a aquellos que hagan muestras de rechazo o aprobación en una sesión plenaria. /Lea los artículos del reglamento


Lancelot Digital

 

El reglamento del Cabildo no permite “ni aplausos” del público en los plenos y mucho menos gritar y mostrar pancartas como ocurrió este miércoles en la sesión extraordinaria convocada para tratar el incidente de Greenpeace, en la que más de un centenar de personas increparon e intimidaron a los consejeros del PP.

 

Según se establece en el reglamento, el público asistente asistente a los plenos “no podrá intervenir” en éstos, “ni tampoco podrán permitirse manifestaciones de agrado o desagrado, pudiendo el presidente proceder, en casos extremos, a la expulsión del asistente que por cualquier causa impida el normal desarrollo de la sesión”.

 

Así, “si su presidente apreciara circunstancias que perturben gravemente la sesión, podrá disponer, oídos los portavoces de los grupos insulares, el desalojo de la sala o el traslado de los integrantes de la Corporación y de los medios de comunicación a otra sala, en la que continuará la sesión del pleno sin público”.

 

Sin embargo, nada de esto ocurrió en el pleno celebrado este miércoles. Es cierto que Pedro San Ginés llamó la atención a los manifestantes en varias ocasiones para calmar los ánimos, pero la sesión continuó con ellos presentes. 

 

De hecho, el PP acusaba de lo ocurrido al presidente del Cabildo por permitir que ocurriera “incumpliendo así lo que dice el reglamento”.


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