El "sectarismo y las amenazas" de la ultraizquierda obligan a cancelar un congreso de Reverte

El afamado escritor ha enviado un comunicado explicando la verdad de este acto antidemocrático
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Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra, organizadores del congreso Letras en Sevilla, 1936: ¿La guerra que todos perdimos?, han anunciado mediante un comunicado la cancelación del encuentro. Según explican, la decisión responde a la intención manifestada en redes sociales por grupos de ultraizquierda de convocar protestas violentas en el lugar de celebración de la XI edición del congreso, prevista para la próxima semana. Ante este escenario, los organizadores han recomendado a la Fundación Cajasol aplazar los debates hasta una nueva fecha.
En el comunicado denuncian una “campaña intolerable de presiones” ejercida desde el partido Podemos y medios afines sobre varios participantes, con el objetivo de forzar su renuncia a intervenir en unas jornadas cuyo contenido conocían y cuya asistencia habían confirmado meses atrás sin objeciones. Pérez-Reverte y Vigorra señalan además la existencia de presiones directas, llamadas telefónicas privadas, amenazas y una campaña en redes sociales que incluía la incitación expresa a acudir a la sede de la Fundación Cajasol para perturbar el desarrollo del congreso.
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La polémica se intensificó el pasado domingo, cuando el escritor David Uclés, incluido en el cartel del evento, anunció su retirada alegando incompatibilidad con la presencia de José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros. Posteriormente, Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida, también renunció a participar como protesta por el título del congreso, ¿La guerra que todos perdimos?, al que acusó de “equidistancia” histórica.
Los organizadores recuerdan que el programa, como es habitual en Letras en Sevilla, incluía entrevistas y debates con personalidades relevantes de distintos ámbitos —historiadores de prestigio, militares especializados y políticos de diversas ideologías— con el objetivo de ofrecer un conjunto equilibrado y de alto nivel intelectual. Señalan que únicamente VOX y Gabriel Rufián (ERC) habían rechazado participar desde el inicio. Entre los asistentes confirmados figuraban nombres como José María Aznar, el ministro Félix Bolaños, la presidenta del Consejo de Estado Carmen Calvo, Antonio Maíllo, Alberto Ruiz-Gallardón, María Márquez, Iván Espinosa de los Monteros, el teniente general Félix Sanz Roldán, Alejandro Amenábar, Juan Echanove y numerosos historiadores de reconocido prestigio, entre ellos Juan Pablo Fusi, Enrique Moradiellos, Pilar Martínez-Vasseur, Manuel Álvarez Tardío, Gutmaro Gómez Bravo, Fernando del Rey y Julián Casanova.
En su relato de los hechos, Pérez-Reverte y Vigorra subrayan que David Uclés conocía desde hacía meses el programa del congreso y que su participación estaba confirmada para una conversación con Luis Mateo Díez sobre Guerra Civil, juventud y literatura. Califican su renuncia de “lastimera e infantil” y consideran ofensivo que se justifique por la presencia de Aznar y Espinosa de los Monteros. Añaden que su anuncio desencadenó de forma inmediata una oleada de presiones personales desde Podemos y su entorno político, tanto en redes sociales como en otros ámbitos, a la que se sumó el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero.
Según el comunicado, estas coacciones —incluidas llamadas telefónicas privadas— provocaron que a lo largo de la semana retiraran su asistencia Antonio Maíllo, María Márquez y Carmen Calvo. No obstante, los organizadores destacan que, salvo el escritor Paco Cerdá, el resto de los participantes previstos mantuvo su compromiso, en especial el ministro Félix Bolaños y la mayoría de los historiadores, con la excepción de Zira Box.