Viernes, 10 Abril 2026
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Vicente Hidalgo, propietario de Lanzarote a Caballo, se muestra muy satisfecho por la sentencia fallada a su favor

 

 
Texto: Lancelot Digital
Vídeo: Lancelot Televisión 

 

Vicente Hidalgo, propietario de Lanzarote a Caballo, no puede sino estar satisfecho por la sentencia del Juzgado de lo Penal número 3 de Arrecife, que le absolvió de un delito de “desobediencia grave” por haber quitado un precinto puesto en 2010 por el Ayuntamiento de Yaiza alegando que los paseos en camello estaban prohibidos fuera de las Montañas del Fuego.

 

Hidalgo lo tiene claro: se ha hecho justicia: “Estoy muy contento, es como cuando alguien sabe que ha hecho bien un examen y que va a sacar un diez y le dan la nota y, efectivamente, saca un diez”, aseguró Hidalgo a los micrófonos de Lancelot Televisión.

 

 

 

El propietario de Lanzarote a Caballo agradece la honestidad de los policías locales de Yaiza y del personal del Ayuntamiento con el que tuvo que tratar: “Quiero manifestar mi agradecimiento a los ocho  policías municipales y al jefe de la Oficina Técnica, les agradezco mucho la honestidad que tuvieron, a todos ellos, porque fueron testigos, y así lo manifestaron, de que yo jamás quité el precinto, que se fue estropeando por el sol y se fue cayendo”.  

 

La sentencia es muy contundente al hablar de que la alcaldesa sureña, Gladys Acuña, “orquestó una campaña en contra de Lanzarote a Caballo por intereses económicos al tener familiares camelleros en Timanfaya”. Hidalgo cuenta cómo se le trató desde un inicio por parte de estos camelleros: “Antes de comprar mis primeros camellos, hablé con el presidente de la Asociación de Camelleros de Timanfaya y le propuse un acuerdo: les dije que si trabajaban con 200 ejemplares pero tenían 250 tenían, pues los 50 camellos que sobraban podían venir a mi establecimiento por las tardes; así yo no tenía que comprarlos y todos podíamos beneficiarnos, podía ser un negocio bueno para todos”.

 

Sin embargo, las posturas quedaron claras desde un inicio: “Me dijeron que no, que no lo iban a hacer nunca, que me iban a poner todas las pegas para que no tuviera camellos, porque sólo podían estar en las Montañas del Fuego”.

 

Para Hidalgo está claro que estas personas ven su negocio como “un monopolio que quieren conservar, tienen miedo de que se den más permisos pero si hay sitio para todos, no veo por qué no”. Hidalgo espera que las aguas se calmen y no tenga más problemas ni con el sector camellero ni tampoco con el Ayuntamiento de Yaiza.


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