El sector turístico se defiende como puede de Thomas Cook
Lanzarote afronta el reto de recuperarse del revés lo antes posible
- Lancelot Digital
- Jesús Betancort/Archivo
Después del golpe que sufrió el sector turístico canario, y evidentemente el lanzaroteño, debido a la quiebra de Thomas Cook, y a pesar de que a mitad de octubre la consejera de Turismo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, Yaiza Castilla, aseguraba que ya se habían recuperado gran parte de las plazas aéreas pérdidas para la temporada de invierno en Canarias que se vieron afectadas por el cese de actividad del gigante británico, lo cierto es que ya se están notando los primeros indicios de que el sector ha quedado tocado.
El vicepresidente de la Federación Turística insular, Francisco Martínez, señalaba a mediados de octubre que Lanzarote podría bajar más de un 10 por ciento su nivel de ocupación en la temporada de invierno, situación que rezan para que se normalice de cara al verano. "El tema de regularizar esta situación no es cosa de un mes ni de dos. Yo creo que el invierno lo vamos a notar todos con un descenso importante", señalaba.
De hecho, en septiembre, el aeropuerto César Manrique-Lanzarote sufría la primera caída en la llegada de pasajeros, alcanzando los 610.473, un 1,2% menos que en 2018. Aunque leve, el descenso es indicativo de que la economía empieza a sufrir los embates de Thomas CooK, sumada a la situación recesiva de Alemania y al tan traído y llevado Brexit.
Lanzarote, que se había mantenido fuerte hasta el momento da los primeros síntomas de preocupación, por mucho que la bajada haya sido de momento insignificante, hay que hacer cuántos antes los deberes para amortiguar la recensión que viene.
A esto se sumaba la noticia de que la aerolínea irlandesa Ryanair confirmaba su intención de despedir a 58 trabajadores en Lanzarote. Según ha informado el sindicato USO en un comunicado, finalmente serán 432 trabajadores de sus bases de Girona y Canarias, 327 tripulantes de cabina y 105 pilotos.
Ficus, el primer 'tocado'
En octubre, se conocía la noticia de que el complejo de apartamentos Ficus de Costa Teguise era el primer 'tocado' de la crisis de Thomas Cook en Lanzarote: han mandado a sus trabajadores de vacaciones porque no tienen clientes. Las deudas acumuladas obligan a la empresa a hacer una reestructuración y han presentado un ERE temporal, ya que la situación se ha convertido en imposible. Tampoco se descarta que se apliquen también en otros complejos hoteleros de la isla, expedientes temporales de regulación de empleo mientras llegan las ayudas y el sector se va recuperando.
Ana Oramas resumía a la perfección la situación en el Congreso de los Diputados. "Van a aprobar 200 millones en créditos y 100 millones en promoción turística y no sé qué otra cosa pero es que un hotelero que tiene a la gente contratada en temporada alta desde el día 1 de octubre y no le entra un turista por la puerta para qué va a pedir un préstamo. Si a ti te dicen que te van a bonificar la Seguridad Social si mantienes los trabajadores, pero no te entra un turista...", señalaba.
Por su parte, la consejera de Turismo, Yaiza Castilla, aseguraba que las cosas iban por buen camino a mediados de octubre. “Ya se ha recuperado gran parte de las plazas aéreas previstas para la temporada de invierno en Canarias". Ahora lo difícil es llenar esos aviones.
Destaba el incremento adicional de plazas de avión para la temporada de invierno por parte del turoperador británico Jet2, que, junto con las 12.600 plazas de la compañía Wizz Air, aseguran casi el 50% de las plazas perdidas en Canarias durante el período de octubre a marzo del próximo año por la caida del touroperador británico.
Asimismo, también apuntó a la recuperación de otras miles de plazas por parte del grupo Ving, filial de Thomas Cook en Suecia, Dinamarca, Noruega y Finlandia, que recientemente anunció que continuará con la venta de paquetes turísticos, manteniendo así su operativa con Canarias.
Medidas iniciales
El Gobierno en funciones lanzaba, a través de un real decreto-ley, las medidas urgentes adoptadas para paliar los efectos de la quiebra de Thomas Cook y mejorar la competitividad del sector turístico español, que incluyen líneas de crédito de hasta 700 millones de euros.
Se abre así una línea de financiación de hasta 200 millones de euros, a través del el Instituto de Crédito Oficial (ICO), destinada a atender las necesidades financieras de los afectados.
Además se pondrá a disposición de las empresas hasta 500 millones de euros, con cargo al Fondo Financiero del Estado para la Competitividad Turística (FOCIT), para apoyar el desarrollo de proyectos orientados a la adaptación y mejora de la competitividad.
Entre las medidas de apoyo financiero, se incluye, asimismo, la concesión directa de subvenciones a la Comunidad Autónoma Canaria por importe de 15 millones de euros para recuperar la pérdida de conectividad, consolidar la diversificación y mejorar el destino.
También se prevé el establecimiento por parte de la Secretaría de Estado de Turismo, en colaboración con el Ministerio de Justicia y las comunidades autónomas, de medidas generales de información a las empresas que afronten la recuperación de deudas en el marco de procedimientos de insolvencia de empresas del grupo británico.
Seguridad y empleo
En materia de empleo y de Seguridad Social, el Gobierno, a través del real decreto-ley, establece medidas de apoyo a la prolongación del periodo de actividad de los trabajadores con contratos fijos discontinuos en los sectores de turismo y comercio y hostelería vinculados a la actividad turística para empresas con centros de trabajo en Baleares y Canarias.
La bonificación prevista en el real decreto-ley de 8 de marzo de medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo, será de aplicación, con carácter excepcional, durante octubre y diciembre de 2019, y febrero y marzo de 2020, además de en los meses previstos en dicho artículo.
Adicionalmente, el Gobierno destinará casi 1,5 millones de euros a Segittur, sociedad dependiente de Industria, con el fin de apoyar la transformación hacia destinos turísticos inteligentes.