El TSJC confirma las condenas por el asalto mortal de San Bartolomé
El dueño de la vivienda murió dos meses después de la brutal paliza y las torturas sufridas durante un robo en el que los asaltantes se hicieron pasar por policías
- Lancelot Digital
Uno de los casos que más ha perturbado a la opinión pública de la isla, el de José Antonio Perera, al que torturó en su propia casa haciéndose pasar por policías un banda de delincuentes, tiene por fin resolución.
La Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha confirmado en lo esencial las condenas impuestas a la banda que, haciéndose pasar por agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, asaltó una vivienda en San Bartolomé (Lanzarote) el 18 de enero de 2016, torturó a su propietario durante cerca de dos horas y acabó provocando su muerte dos meses después como consecuencia de las graves lesiones sufridas.
El alto tribunal desestima los recursos presentados por tres de los condenados y mantiene las penas dictadas por la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas por delitos de asesinato en grado de tentativa, robo con detención ilegal, tenencia de armas prohibidas y pertenencia a organización criminal. Las condenas oscilan entre los cinco y los 18 años de prisión.
La única modificación introducida por el TSJC afecta a una de las condenadas, cuyo recurso ha sido estimado parcialmente al entender que durante el juicio se retiró la acusación por pertenencia a organización criminal, por lo que se revoca únicamente esa condena y la pena asociada, manteniéndose el resto de los pronunciamientos.
Un asalto planificado
Los hechos se remontan a la mañana del 18 de enero de 2016, cuando varios integrantes de la organización irrumpieron en una vivienda de La Florida, en el municipio de San Bartolomé, simulando ser guardias civiles que iban a practicar un registro por un supuesto delito de blanqueo de capitales.
En un primer momento, las investigaciones apuntaban a que entre tres y seis personas habían participado en el asalto. Sin embargo, la investigación judicial permitió determinar posteriormente la implicación de ocho personas entre autores materiales y colaboradores.
Según considera acreditado el tribunal, el grupo había preparado minuciosamente el golpe mediante labores de vigilancia, reparto de funciones, alquiler de vehículos, utilización de disfraces para ocultar su identidad y el empleo de material para inmovilizar a las víctimas.
Dos horas de tortura
Una vez dentro de la vivienda, los asaltantes maniataron al propietario y a su pareja. Mientras ella permaneció retenida, él fue sometido a una extrema violencia para obligarle a abrir la caja fuerte.
La sentencia describe un auténtico episodio de tortura. La víctima sufrió golpes reiterados, múltiples fracturas y descargas eléctricas en los genitales, además de otras agresiones de especial crueldad. Los asaltantes lograron apoderarse finalmente de un botín que se limitó a tres relojes y varias joyas antes de huir.
Las lesiones sufridas por el propietario fueron de tal gravedad que falleció dos meses después, convirtiendo uno de los robos con violencia más impactantes registrados en Lanzarote en un caso con resultado mortal.
Una organización criminal
El TSJC respalda igualmente la condena por organización criminal al considerar probado que no se trataba de un hecho aislado, sino de un grupo estable con reparto de funciones y vocación de permanencia dedicado a la comisión concertada de delitos.
Asimismo, mantiene la calificación de asesinato en grado de tentativa al entender que la violencia empleada evidenciaba un claro dolo homicida eventual, rechazando así la petición de rebajar los hechos a un delito de lesiones.
La Sala incluso considera que las penas impuestas resultan "benignas" en relación con la gravedad de los hechos. En este sentido, destaca que uno de los condenados como cómplice acumulaba once antecedentes penales, entre ellos uno por asesinato, mientras que el considerado jefe de la organización, condenado a 18 años de prisión, contaba con siete antecedentes, también con una condena previa por asesinato.
El juicio
El procedimiento llegó a juicio en abril de 2024, cuando los acusados negaron cualquier participación en los hechos. Cuatro de ellos ya cumplían condena por otro asesinato cometido en 2015. Sin embargo, tanto la Audiencia Provincial como ahora el TSJC han considerado plenamente acreditada su participación en el asalto y han confirmado la práctica totalidad de las condenas impuestas.