Sábado, 09 May 2026
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Emplazan a todos este domingo a las 12:00 horas en el último partido en casa del equipo para decir adiós

  • Lancelot Digital

 

“Tuvimos la experiencia aquella que se salió en televisión, que la liamos un poquito con la harina, con el agua y bueno, nuestros inicios fueron un poco bestias”. Así recuerda Carlos El maño aquel agitado play off ante el Elche Ilicitiano. Corría el 2015 cuando un grupo de lanzaroteños se unieron para dar vida a lo que a partir de ese entonces se conoció como la Peña Trifulka.

“Empezamos con una sábana que pintamos en casa que quedó superguapa, de colores amarillo, que ponía Peña Trifulca”, señala el Malaguita, uno de los grandes impulsores de esta peña, que explica que “el núcleo fuerte de la peña siempre hemos sido doce, trece, catorce… Después se nos han arrimado, pues, por ejemplo, los guiris que venían”.

Han sido muchas anécdotas en estos 11 años, recuerdan como cuando a modo de reivindicación, por el alto precio de las entradas, acudieron a un derbi contra el Yaiza y “pagamos en céntimos. Y esta temporada, estaban preparados con una máquina de contar céntimos”.

También quedará para el recuerdo ese partido en el que la UD Lanzarote ganó en La Palma al Mensajero en un choque en el que la Peña Trifulka silenció al Silvestre Carrillo. “Al final del partido, cuando terminó todo, el estadio entero se quedó aplaudiéndonos porque no habíamos parado de cantar. Y nos quedamos con un estadio que tiene mucha fama de que la peña aprieta y canta, y la Peña Trifulca ese día se quedó con la grada”.

Hablan de fútbol, pero también de pasión. “Hay un sentimiento. Nosotros cuando íbamos a la grada y salía el equipo a jugar,  ya estábamos nerviosos”, señalan.

Un nerviosismo e ilusión que se fue apagando con el paso del tiempo. “Pero como no hemos llegado…, yo creo que, si hubiéramos ascendido, sí hubiéramos estado un año más”, afirma Adolfo García, miembro "Peña Trifulka".

Agradecen a jugadores, entrenadores, contrincantes y aficiones rivales el trato recibido y piden disculpas por algunos episodios controvertidos, sin embargo, no todos entran en esta ecuación. “A los que no pedimos disculpas es a los árbitros, que nos han hecho una tras otra”.

Emplazan a todos este domingo a las 12:00 horas en el último partido en casa del equipo para decir adiós. Desde ahora y en adelante, la grada del Avendaño Porrúa no volverá a ser la misma.

 


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