El varón que quiera huir de una relación tóxica puede imitar a los pulpos

Según ha publicado National Geographic se aparean a distancia por miedo a ser atacados
- Lancelot Digital
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El sorprendente sistema reproductivo de los pulpos ha vuelto a captar la atención científica tras un hallazgo que aporta una nueva perspectiva sobre su comportamiento. Los machos de estos cefalópodos cuentan con un brazo especializado, llamado hectocotylus, que fecunda a la hembra a una distancia prudencial para evitar que ella, generalmente de mucho mayor tamaño, le ataque y se lo coma. Ahora un equipo de la Universidad de Harvard ha descubierto que el brazo especializado de los machos, el hectocótilo, no solo se utiliza para transferir esperma, sino que también actúa como un avanzado sensor químico capaz de localizar a la hembra sin necesidad de verla.
El estudio, publicado en la revista Science, demuestra que este apéndice funciona de forma similar a una lengua, analizando el entorno hasta encontrar el oviducto con gran precisión. Las pruebas, realizadas con pulpos de dos manchas de California en condiciones sin visibilidad, confirmaron que los machos pueden completar la cópula incluso en total oscuridad.
Este mecanismo cobra especial relevancia en una especie donde el canibalismo es frecuente. Así, los pulpos parecen haber desarrollado una estrategia para evitar “relaciones tóxicas”, reduciendo el contacto y minimizando riesgos en encuentros rápidos, eficaces y mucho más seguros.