Martes, 05 May 2026
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Durante la campaña se recogieron 843.000 kilogramos de uva y se elaboraron 1.502.656 botellas

  • Lancelot Digital

 

Muy buena. Esa es la calificación que ha obtenido el vino de Lanzarote elaborado en la cosecha del pasado año. Así se valoraba la añada de 2025 en el acto celebrado ayer en el Monumento al Campesino, donde el Consejo Regulador del Vino de Lanzarote reunía al sector vitivinícola de la isla en torno al análisis y reconocimiento de una campaña especialmente singular, sobre todo marcada por la escasez de uva.

La calificación de “muy buena” llegó tras la cata y valoración de 23 vinos (11 Blancos secos, 4 Rosados, 4 Tintos y 4 Blancos semidulces) referencias de diferentes bodegas de la isla. El resultado final, con una puntuación de 17,5 puntos, reconoció el comportamiento de una cosecha corta en volumen, pero destacada por la calidad de la uva y su expresión enológica.

Durante la campaña se recogieron 843.000 kilogramos de uva y se elaboraron 1.502.656 botellas, en una de las vendimias más reducidas de los últimos años. Aunque la producción se situó por encima de los algo más de 700.000 kilos registrados en 2016, quedó lejos de los 3,3 millones de kilos alcanzados en 2023, lo que refleja con claridad la dimensión de una cosecha limitada en cantidad.

Además, la Denominación de Origen cuenta actualmente con 1.821 viticultores inscritos, 33 bodegas activas y 1.889 hectáreas de viñedo en producción, consolidando el peso del sector en la isla pese a campañas de menor volumen.

El presidente del Consejo Regulador, Jorge Rodríguez, destacó durante el acto que "la añada 2025 vuelve a demostrar que en Lanzarote la calidad no depende únicamente de la cantidad, sino del conocimiento, del esfuerzo y del compromiso de todo un sector que sabe sobreponerse a campañas complejas sin perder su identidad".

Además, subrayó que "detrás de cada botella hay un trabajo enorme en el campo y en la bodega, y también una forma de entender el vino profundamente ligada al paisaje y a la historia de esta isla. Esta cosecha, aunque corta, refleja muy bien esa singularidad y ese nivel de exigencia con el que se trabaja en Lanzarote".

Por su parte, el presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, que clausuró el acto, destacó que "el vino de Lanzarote vuelve a demostrar que, incluso en la adversidad, la calidad se mantiene", en referencia a la añada 2025, una de las más cortas de las últimas décadas, pero valorada muy positivamente. Durante su intervención, subrayó además el papel clave de viticultores, bodegas y del Consejo Regulador en la conservación de "un modelo agrícola único en el mundo", así como la importancia de conocer los orígenes de La Geria para afrontar el futuro del sector.

Asimismo, trasladó un mensaje de optimismo al señalar que "las previsiones para la vendimia de 2026 son positivas" y podrían permitir recuperar la producción si acompañan las condiciones. En este contexto, puso en valor el compromiso del Cabildo con el sector, destacando la inversión de más de 627.000 euros en ayudas al cultivo en hoyo, con 342 beneficiarios, y defendiendo que "defender el cultivo en hoyo es defender Lanzarote", como base de una viticultura "heroica" que constituye una de las principales señas de identidad de la isla.

 


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