Elena Solís: “No soy un florero ni un perro faldero"

La exconsejera de Medioambiente asegura que detrás de su cese están Dolores Corujo y Carlos Espino que siempre la han considerado un “verso suelto” en una institución “muy autocrática”
- Lancelot Digital
La hasta este martes consejera no electa por Podemos en el Cabildo de Lanzarote, Elena Solís, hablaba sobre su cese en Café de Periodistas de Lancelot Televisión y aseguraba que ha sido el PSOE el que pidió el mismo. “El PSOE nunca va a estar en primera línea en estas cosas, pero esto ha sido precipitado evidentemente por Dolores Corujo y Carlos Espino que han estado, una vez al mes por lo menos, tratando de propiciar mi cese. Y han esperado hasta conseguir el momento oportuno para hacer que mi cabeza ruede”.
La situación ya estaba prescrita. “El lunes a la una de la tarde Myriam Barros y Jorge Peña me pidieron una reunión en la que se me dijo que Dolores Corujo les había pedido mi dimisión o me cesaba ella”, explica, señalando que ella estaba muy orgullosa de su trabajo, y que ellos hicieran lo que les pareciera.
Solís tiene claro que ella no ha sido en ningún momento alguien a quien se pudiera manipular, y eso no ha gustado. “Yo no soy un florero, ni un perrito faldero, y eso no les ha gustado”, y añade. “Lo cierto es que yo no he hablado más que una vez con Dolores Corujo, y por teléfono, y me dijo que era un verso suelto”, afirma, apuntando que, en una institución tan sumamente autocrática, no se puede hacer nada que no esté autorizado por Presidencia.
Solís fue más allá y aseguró que los dos consejeros de Podemos son instrumentos directos del PSOE y que es “gente con ciertas limitaciones”. Ella asegura que no entró de la mano de Podemos directamente. “A mí me metió Nona Perera y Yurena Corujo, y he estado aquí porque he querido estar, por la isla, pero tengo mi puesto de trabajo y no lo necesito. Lo cierto es que dentro de Podemos hay una gran crisis ahora mismo. Nona Perera está muy disgustada”.
Solís tiene muy claro que en “Lanzarote falta planeamiento y no se ha hecho nada de manera intencionada. Han destruido la oficina de planeamiento y a los técnicos los han mandado a casa, están de baja”, señala.
La exconsejera contó además que fue Presidencia del Cabildo la que le pidió que participara en el programa de la Sexta. “Yo no soy una radical, lo que pasa es que me han puesto muchas zancadillas. Yo exigí a Podemos hacer declaraciones de lo que ha pasado y no me dejaron. Estaba en conversaciones con los transportistas y yo pensaba cumplir con ellos”, señala.
Solís insiste en que ella siempre se ha limitado a cumplir la Ley. “Yo no podía hacer otra cosa, he cumplido la Ley porque si no lo hubiera hecho, hubiera ido a la cárcel. El PSOE quería hacer el rally, y forzaron la máquina, prometiendo cosas que no podían prometer. Yo no prevariqué. Eso es lo que no hice”, señala.
Solís asegura que lo que más pena le da es no poder finalizar los proyectos en los que estaba trabajando en Medioambiente y Patrimonio.