En la patera interceptada el miércoles en altamar venía un niño de tan sólo 8 años de edad

Es el más pequeño en la historia que llega a la isla sin sus padres, desde el inicio del fenómeno inmigratorio. El chico asegura que no venía acompañado por sus padres. Está en un centro de acogida del Cabildo
C. S.
Foto: Kepa Herrero
En la patera interceptada este pasado miércoles en altamar, cuando se dirigía –o intentaba hacerlo- a Lanzarote, viajaba un niño de tan sólo 8 años de edad. Lo hacía sin ninguno de sus padres, al menos según ha señalado el menor, a la vez que ninguno de los adultos que viajaban en esa embarcación dijo ser su progenitor.
Así, este niño de ocho años es el menor no acompañado más pequeño que ha llegado en patera a la isla en la historia, desde el inicio del fenómeno inmigratorio.
El chico ya ingresó en el centro de acogida de menores del Cabildo de Lanzarote, según ha informado a Lancelot Digital el consejero de Servicios Sociales de esa Corporación, Marci Acuña.
En la patera viajaban otros once supuestos menores de edad, a quienes se les están realizando las pruebas óseas para comprobarlo. Dos de ellos ya han ingresado también en el centro de acogida, junto al niño de 8 años, mientras que en el caso de los restantes se está a la espera de los resultados de las referidas pruebas.
Todos estos menores, al igual que el resto de los ocupantes de la patera, que totalizaban 47, vivieron una travesía en la que sus vidas llegaron a estar en grave riesgo, ya que la embarcación –una lancha neumática de tan sólo ocho metros de eslora- estaba a la derivada. Según sus ocupantes, se habían echado a la mar hacía tres días, y habían perdido el rumbo.
El fortuito avistamiento de la patera desde un barco pesquero, a las 6:00 horas del miércoles, cuando ésta se encontraba a unas 47 millas náuticas de Lanzarote, fue providencial, ya que permitió que los inmigrantes fueran rescatados por la embarcación de la Guardia Civil.
Varios de los ocupantes de la patera llevaban banderas y otros símbolos saharianos, y algunos de ellos gritaron vítores a favor de la independencia del Sáhara Occidental al ser desembarcados en Puerto Naos.