En Sara no caben más gatos

Desde la protectora se hace un doble llamamiento a la esterilización de las mascotas y gatos callejeros y a que se incremente el número de casas de acogidas para bebés felinos que tienen en la actualidad
- Lancelot Digital
- Jesús Betancort
Una de las palabras más buscadas en Internet es gato. Sus imágenes, sus vídeos, sus adorables carantoñas son ansiosamente deseadas por los usuarios que no se aburren de ver, una y otra vez, sus travesuras. Sin embargo, una vez más, el mundo virtual y la pura realidad no coinciden, ya que las calles de la isla de Lanzarote cuentan cada vez con un número mayor de felinos abandonados a su suerte.
Una triste realidad que se puede comprobar en datos. Las instalaciones de la Sociedad Protectora de Animales SARA están preparadas para albergar unos 90 gatos, sin embargo, en la actualidad, la protectora acoge, entre sus instalaciones y las casas de acogida, con más de 260 felinos.
En el segundo trimestre de año, coincidiendo con la época de celo, el problema, que vuelve a repetirse año tras año, cobra dimensiones desproporcionadas. Este año no ha sido una excepción. De hecho, ha sido uno de los peores.
“Nosotros tenemos voluntarios por toda la isla controlando las colonias, es una gente fundamental, pero no se trata sólo de alimentar a los gatos, hay que concienciarse de que es necesaria su esterilización para no encontrarnos cada año con este grave problema”, explica Marga Sánchez, una de las voluntarias de la protectora.
Cada años las gatas no esterilizadas tienen varias camadas y, si no están esterilizadas, es un problema. “Ocurre también con aquellas personas que compran gatos”, afirma, aprovechando para animar a todo el mundo a visitar una protectora o un albergue de animales antes de comprar. “A veces sus gatos tienen crías y, como no las quieren, las abandonan. Y nos acaban llegando aquí, en cajas, en transportines, nos los dejan tirados en la puerta… se nos rompe el alma. Por cada gato que se adopta, entran tres”.
La visión es desoladora. En algunos cuartos los gatos se apilan en filas de transportines, ocupando un espacio ridículo del que no pueden salir. “Los albergues están pensados como un lugar de paso para estos animales, pero algunos llevan años viviendo aquí y es muy triste”, explican.
La labor de esterilización y cura que llevan a cabo desde Sara con los gatos callejeros es impagable y para hacerla efectiva es fundamental el trabajo de los voluntarios que hay por toda la isla.
No son los únicos. También cuentan con casas de acogida que son las que se ocupan de dar el biberón a los cachorros que llegan a la protectora y ni siquiera saben comer por sí mismos. “Tenemos una amplia lista de casas y ellas van recibiendo las camadas que llegan”, explica Marga, señalando que apuntarse en esta lista es tan sencillo como llamar a la protectora y pedir formar parte de ellas. “Ellos se ocupan de estos bebes felinos hasta que alguien se enamora de ellos y decide que formen parte de su vida. Por desgracia, este proceso a veces no es tan rápido como nos gustaría”.
Marga lo reitera una y otra vez. “Por favor, adopten. Un gato te cambia la vida y por cada gato que sale hay otro al que podemos acoger. Es muy importante educar a las nuevas generaciones en el respeto a los animales, el buen trato que merecen e inculcarles la importancia de esterilizar a sus mascotas para evitar problemas”, señala.