Épica entre viñedos: Yerove Rodríguez y Aroa Merino conquistan la Wine Run Lanzarote 2026
Más de 1.900 atletas volvieron a participar en una carrera que ya está más que consolidada
- Lancelot Digital
- Jesús Betancort
Más de 1.900 atletas de treinta nacionalidades distintas convirtieron el paisaje volcánico de La Geria en un auténtico estadio de atletismo puro. La Wine Run Lanzarote 2026 ha vuelto a demostrar por qué es una de las citas deportivas más singulares del planeta.
En lo estrictamente deportivo, la carrera larga de veintitrés kilómetros ha vuelto a coronar a Yerove Rodríguez. Con un tiempo espectacular de una hora y veinticuatro minutos, Rodríguez impuso un ritmo frenético inalcanzable para Rayco Hernández y Tanausu Cabrera, que completaron el podio masculino. “He disfrutado mucho. Hay mucha gente por el camino animando, pasando un poco de frío, pero siempre están ahí y se agradece mucho. Y la verdad que, comparado con el año pasado, he podido bajar un poco mi tiempo y estoy muy contento y a seguir disfrutando. Seguramente el año que viene volveré”, señalaba Rodríguez.
En la categoría femenina, el dominio absoluto fue para Aroa Merino. Cruzó la meta en una hora y cuarenta y tres minutos, aventajando en más de diez minutos a Cristina Molina y Milly Shakespeare. “Esta cita siempre la tengo en el calendario y cada vez que pueda venir, da igual la edad que tenga, voy a seguir participando en la larga y en la corta. Y bueno, animo a la gente que algún día la pruebe porque es maravillosa”.
La emoción se mantuvo intacta en la modalidad corta. Adrián González se llevó el gato al agua en una final de infarto con una marca de cuarenta y siete minutos, apenas unos segundos por delante de Andrés Eligio y Cristian Ramírez. “Sin duda volvería a repetir. Y me encantaron los músicos. Bailé con el de la trompeta, que estuvo maravilloso. Y la parranda también… que se note nuestra cultura canaria, se vea nuestro paisaje, que es a lo que venimos, y a disfrutar ahora con un par de vinos”, señalaba.
En mujeres, Raquel Salvador voló sobre la ceniza volcánica, parando el crono en cincuenta y ocho minutos, seguida de Pili Ramos y Suriñe Garita Onandia. “Quiero invitar a todos, a las personas que no han corrido ni han participado en este tipo de eventos, para que otro año se animen, se apunten y vivan esta experiencia tan bonita de admirar los paisajes, de unir esta cultura y las personas que hacen que esto sea así de lindo”.
Como recompensa a su esfuerzo, los ganadores recibieron el tradicional y codiciado premio: su propio peso equivalente en botellas de vino local. Una jornada redonda que conectó el esfuerzo de los atletas con las raíces de la isla, acompañados por los históricos dromedarios como homenaje a la viticultura tradicional. “Creo que hay Wine Run para rato, hay que participar y decirle a todos los televidentes que el próximo año no vale quedarse en casa, así que a caminar. Y muchas felicidades a todos los participantes, de verdad”, señalaba Oswaldo Betancort, presidente del Cabildo de Lanzarote.
Deporte de primer nivel, cantera con la Wine Run Kids y el firme compromiso ambiental del proyecto Salvar La Geria para proteger un entorno único en el mundo.