¿Es Arrecife la ciudad menos saludable de España?

Un estudio sitúa a la capital lanzaroteña en el último puesto del ranking nacional por su falta de zonas verdes e infraestructuras para el deporte
- Lancelot Digital
La salud urbana se ha convertido en una prioridad creciente, pero no todas las ciudades parten del mismo punto. Según un estudio de la plataforma Zava, que publica Diario de Avisos, Arrecife ocupa el último lugar entre las ciudades más saludables de España, una posición que pone el foco sobre las carencias estructurales de la capital lanzaroteña.
El análisis, basado en datos objetivos, evalúa distintos indicadores que influyen directamente en la calidad de vida de los ciudadanos, como el número de instalaciones deportivas, la disponibilidad de espacios verdes, el acceso a servicios sanitarios o los niveles de contaminación. En la mayoría de estos parámetros, Arrecife obtiene los peores resultados del conjunto analizado.
El informe señala especialmente la falta de infraestructuras que favorezcan un estilo de vida activo. Frente a otras ciudades que han apostado por la peatonalización o la creación de amplias zonas verdes, la capital de Lanzarote arrastra un déficit histórico en este tipo de equipamientos.
Entre los factores más determinantes destaca la escasez de instalaciones deportivas, con una baja presencia de gimnasios y centros de entrenamiento en relación a su población. A esto se suma la limitada oferta de parques y espacios naturales dentro del entorno urbano, donde el asfalto predomina sobre las áreas verdes, con el consiguiente impacto en la salud física y mental de los residentes.
El estudio también apunta a la presión sobre los servicios sanitarios, tanto por la percepción de saturación como por la ratio de centros disponibles, elementos que han contribuido a situar a Arrecife en el último puesto del ranking.
Este resultado contrasta con la imagen de Canarias como destino asociado al bienestar, el deporte al aire libre y la calidad de vida. Sin embargo, el informe subraya que el entorno natural privilegiado no compensa por sí solo las deficiencias en la planificación urbana.
Pese a este diagnóstico, en los últimos años se han comenzado a impulsar cambios orientados a mejorar la habitabilidad de la ciudad, con iniciativas centradas en la recuperación de espacios públicos, la creación de nuevas zonas verdes y la promoción de hábitos saludables. No obstante, se trata de un proceso complejo que requiere tiempo, inversión y planificación sostenida, ya que las carencias detectadas responden a un modelo urbano arrastrado durante décadas.