¿Es la bicicleta el vehículo del futuro para Lanzarote?

BiciLanzarote celebró una mesa redonda on line para abordar la futura movilidad sostenible de la isla y la importancia de este medio de transporte no contaminante
- Lancelot Digital
El uso real de la bicicleta en la isla y sus posibilidades futuras fue el tema que centró el pasado 25 de junio una mesa redonda online que reunió a técnicos de Vitoria-Gasteiz, Madrid, Las Palmas y Lanzarote para abordar el potencial de la bicicleta como transformador urbano.
Moderados por Francisco Corredera, ingeniero técnico y coordinador del grupo de trabajo Efecto Pedalea-BiciLanzarote, y Rosa Betancort, bióloga, escritora y también miembro de este grupo, participaron: Jaime Novo, periodista de Onda Cero nombrado por un organismo internacional Alcalde de la Bicicleta de Madrid; Roberto González Argote, técnico del Centro de Estudios Ambientales (CEA) de Vitoria-Gasteiz, recientemente galardonada con el Global Green City Award; Miguel Morales, arquitecto adscrito al desarrollo de los carriles bici en Las Palmas de Gran Canaria; Alberto Lasso, urbanista y arquitecto; Alexis Rivera, biólogo y responsable en Lanzarote de WWF-Adena; y José Juan Romero, jefe de estudios del CEIP César Manrique Cabrera y periodista.
Una de las reflexiones que dejó esta iniciativa promovida por BiciLanzarote, es “que nuestras isla necesita un plan estratégico de la bicicleta que convierta sus núcleos urbanos en un territorio amable con la movilidad sostenible, peatonal y/o en bicicleta”, señalaron. “Como destino turístico y deportivo, Lanzarote ya es un referente internacional, pero como destino para el cicloturismo vivimos en una contradicción existencial inaceptable. Nuestra movilidad urbana e interurbana no ha mirado a la bicicleta como aliada ni ha puesto a las personas en el centro de la planificación, por lo que las conexiones alternativas entre núcleos y nuestros entornos y calidad de vida urbanos son, salvando contadas excepciones, deficitarios”.
Para los participantes está claro que Lanzarote “está excesivamente motorizada. El espacio público ocupado por los vehículos a motor es un despropósito que afea y hace intransitables y poco atractivos nuestros barrios y núcleos urbanos. El ruido ambiente, la contaminación del aire y los problemas del tráfico son ya importantes en algunas vías y franjas horarias. Nuestro paisaje urbano y rural presenta muchísimas contradicciones para una isla que es, entre otras cosas, Reserva de la Biosfera y Geoparque… Esto no es sólo un problema medioambiental, es también un problema de ocupación del espacio público y de una escasa existencia y planificación de redes ciclo peatonales que permitan y fomenten una movilidad urbana cotidiana dentro de los núcleos, y también entre ellos”, señalaron.
“Necesitamos un plan a medio y largo plazo. Un plan que cuente con un buen respaldo de los agentes sociales, que cree ilusiones y sinergias socio-económicas distintas, que pueda funcionar con cierta independencia, de la mano de la política, pero que no sea esclava de los tiempos de ésta, con una dirección técnica clara y con recursos económicos propios. Necesitamos un “observatorio de la movilidad” a nivel insular, con un plan estratégico definido como herramienta marco de trabajo, y “oficinas de la movilidad a pie y en bici” en los ayuntamientos, que observen los problemas locales y los afronten de forma coordinada en base a ese plan estratégico marco”.
Otra de las conclusiones que se sacó en la mesa redonda es la necesidad de “invertir en estudios de diagnóstico, conocer mejor las problemáticas de los barrios con detalle, y números, realizar encuestas para conocer lo que opinan los ciudadanos, realizar conteos que permitan dimensionar correctamente las carencias, comportamientos y demandas. Sin datos nos quedamos en el discurso, en las sensaciones, en los prejuicios e impresiones”.
Como señaló uno de los invitados, “la bicicleta no debe ser un fin en sí mismo tanto como un medio para lograr mejores ciudades. Ir en bici presenta ventajas indiscutibles en materia de salud pública, medioambiente, economía, sostenibilidad…, pero en BiciLanzarote lo que más nos atrae de ella es que es un vehículo cotidiano simple y eficaz, que nos hace, potencialmente, mejores ciudadanos al propiciar mejores actitudes y estados de ánimo, y que, por ende, procura una nueva imagen de la ciudad y una nueva perspectiva para sus ciudadanos”.
Desde BiciLanzarote lo tienen claro “un ciclista urbano es un peatón en bici. Se trata, simplemente, de que veamos como algo bueno, atractivo y normal, para nosotros y para la imagen de nuestras urbes, combinar esas dos formas de movilidad para movernos en la ciudad, dejando el uso del coche sólo para los desplazamientos más largo y/o con necesidades de carga que no podamos solventar de otro modo. La bici permite desplazarnos con una calma, libertad de movimientos y cercanía con el territorio que ningún otro vehículo permite, y, además, suma en nuestro mix de movilidad diario aportándonos salud y bienestar psíquico. Por eso en todo el mundo sigue creciendo imparable el número de usuari@s de todas las edades que se animan a probarla para reconquistar y redescubrir sus entornos urbanos, y también para viajar”.
La conclusión la tiene clara este colectivo: “Lanzarote debe impregnarse de este sano movimiento, no debe ni puede permitirse el lujo de quedarse atrás”.