Martes, 07 Abril 2026
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La icónica escultura de César Manrique vuelve a bailar al son del viento en homenaje al eterno artista lanzaroteño

 

  • Lancelot Digital

 

Este martes los operarios de la Consejería de Obras Públicas del Cabildo procedían a la reinstalación del juguete del viento Fobos, la escultura móvil que César Manrique diseñaba y que tras un largo proceso de restauración vuelve a lucir en la rotonda de Tahíche, antiguamente un cruce en el que precisamente perdería la vida el genial artista lanzaroteño.

 

“Él falleció en este cruce, entonces no había una rotonda, y la Corporación de entonces decidió rendir un homenaje a César, y fue la construcción de este móvil, que tiene una altura aproximada de unos 15 metros de alto, y de 8 metros de alto”, señalaba José Juan Ramírez, presidente de la Fundación César Manrique.

 

Desde el cabildo, su vicepresidente, Jacobo Medina, además anunció la restauración de otras piezas ideadas por César.

 

El presidente del cabildo, Oswaldo Betancort, reconocía que la restauración de esta obra no deja de ser un homenaje a su creador, César Manrique.

 

 

Regresa pues una imagen icónica de Lanzarote, la de estas esculturas que bailan al son del viento de Lanzarote.


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