Haría despide a su Hijo Predilecto, Javier Reyes
El experimentado fotógrafo fallecía este miércoles a los 97 años en su municipio natal
El veterano fotógrafo Javier Reyes, Hijo Predilecto de Haría desde junio de 2023, fallecía este miércoles a los 97 años de edad en su municipio natal.
Reyes, muy querido en Haría, ha sido una figura muy querida y admirada por sus vecinos, que ahora lamentan su pérdida.
Javier Reyes Acuña nació en Haría en 1926 y su afición por la fotografía comenzó en 1943, cuando adquirió su primera cámara. Además de una dilatada carrera en la fotografía, tuvo un estudio bajo el nombre de ‘Fotos Reyes’, trabajó durante varias décadas como auxiliar administrativo en el Ayuntamiento, dirigió una librería y un local en el municipio, trabajó en la Caja Insular de Ahorros y es considerado cronista gráfico de Haría y de la isla de La Graciosa y los Islotes. Además, fue juez de paz y responsable de entidades, asociaciones y organizaciones del municipio.
Javier Reyes no solo ha contado con el cariño y respeto de los vecinos y vecinas del municipio, sino también del propio Ayuntamiento de Haría, que ha publicado parte de su ingente archivo fotográfico en dos ocasiones, en ‘Haría-Lanzarote. Recuerdos’ y en ‘Dos Fotógrafos y una Vida’. En 2005, el Ayuntamiento entregó a Reyes el máximo galardón que otorga la Institución, el Premio Haría, por la destacada labor gráfica y el valor documental del trabajo realizado entre los años 1955 y 1972.
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Un fotógrafo ejemplar
Entre los años cuarenta y setenta del siglo XX, Javier Reyes (Haría, 1926) alternó diversos oficios con el ejercicio profesional de la fotografía en los pequeños pueblos del norte de la isla de Lanzarote y en los islotes del Archipiélago Chinijo. Lejos de pretensiones artísticas y virtuosismos técnicos, Reyes partió de una comprometida concepción artesanal del oficio y de una innata capacidad visual para componer un archivo que hoy destaca por la veracidad y humanidad que desprenden sus fotografías.
En su trabajo Javier Reyes radiografió los humildes modos de vida de una sociedad campesina y marinera que, tras siglos de quietud, estaba a punto de desaparecer con la llegada del turismo. Su colección no solo tiene el interés de retratar a amplios sectores de la población habitualmente ignorados por la fotografía oficial y artística de la época, sino que su punto de vista proviene del corazón mismo de ese mundo.
Javier Reyes Acuña no solo trabajó en Lanzarote, sino que también fue el primer fotógrafo que empezó a acudir de forma regular a la pequeña isla de La Graciosa, que hasta entonces solo había vivido visitas puntuales de profesionales de la imagen. Como en Lanzarote, Reyes cubría retratos, bodas, bautizos y todo tipo de encargos, pero asimismo plasmó a sus habitantes durante sus arduas tareas domésticas, trabajando en la pesca, relacionándose en eventos religiosos y festividades…
Junto a la actividad realizada en su modesto estudio, Javier Reyes también llevaba su cámara a reuniones y eventos sociales de todo tipo, fotografiando los ritos y momentos de ocio de la sociedad que lo rodeaba.
Además, Reyes encontró una pequeña fuente de ingresos en los retratos que tomaba de amigos, familias o parejas durante las fiestas populares y bailes. Esta variante de su trabajo muestra un delicado universo de enamorados y parranderos, camareros y músicos, ansiosos pretendientes y madres vigilantes, niños entretenidos y solitarios noctámbulos…
Pésames institucionales
Desde el Cabildo de Lanzarote han mostrado sus condolencias por el fallecimiento del fotógrafo Javier Reyes. "Quisiera trasladar nuestro más hondo pesar a toda la familia, amigos y allegados de Javier Reyes por esta dolorosa pérdida. Mi más sentido pésame en nombre de todo el Cabildo de Lanzarote", ha manifestado Oswaldo Betancort.
El presidente de la primera Corporación insular ha añadido que "sin duda, esta es una pérdida muy sensible por cuanto Lanzarote y su historia audiovisual pierden a uno de sus más destacados referentes. Un hombre que supo retratar, con especial talento y naturalidad, la vida diaria y cotidiana de los habitantes de la isla, especialmente de su localidad natal de Haría, de los pueblos del norte de Lanzarote y de La Graciosa. Pero, sobre todo, esta pérdida es especialmente dolorosa por la calidad humana de Javier Reyes. Estamos hablando de una excelente persona, un hombre bueno y generoso. Un lanzaroteño que quiso compartir con todos sus conciudadanos un legado que ha permitido, y permitirá a generaciones futuras, conocer e investigar la historia reciente de la isla", concluyó Oswaldo Betancort.
También el grupo de Gobierno del Ayuntamiento de Haría ha mostrado su profundo pesar tras el fallecimiento, este miércoles, de Javier Reyes Acuña a los 97 años de edad.
La Corporación municipal ha trasladado sus “más sentidas condolencias a la familia, amigos y seres queridos de Javier Reyes, además hemos decretado dos días de luto en su memoria”. “Hoy es un día muy triste para nuestro municipio ya que hemos perdido a un gran hombre, una persona muy querida por todos y que ha contribuido, enormemente, a conformar la historia de Haría durante décadas a través de su carrera profesional y sus fotografías llenas de verdad y humanidad”.
El Ayuntamiento de Haría informa que la capilla ardiente está instalada en el Tanatorio Municipal de Haría, mientras que la misa funeral se celebrará este miércoles, 21 de febrero a las 18:30 horas, en la Parroquia Nuestra Señora de la Encarnación en Haría.