Harinera Lanzaroteña, “obligada” a desviar un barco cargado de cereales por el Rea
Una empresa de Gran Canaria consumió el cupo subvencionado de lo que resta de año perjudicando a las pequeñas y medianas empresas localizadas en las isla menos pobladas
Lancelot Digital
La guerra de la harina que desde hace tiempo vive Canarias y sobre todo las isla menos pobladas con las capitalinas vivió su último episodio hace unos días cuando Harinera Lanzaroteña se vió obligada a desviar un barco cargado de cereales, concretamente de millo y trigo, procedente de Francia porque ya se había agotado la partida específica encuadrada en las ayudas del REA (Régimen Especial de Abastecimiento). Una empresa de Gran Canaria consumió prácticamente el cupo subvencionado en lo que restaba de año al traer dos barcos con 22 mil y 8 mil toneladas respectivamente de cereales al archipiélago. De esta manera hasta finales de año ya ninguna empresa canaria podrá importar cereales a través de las ayudas al abastecimiento que otorga la Unión Europea por el famoso REA.
Fuentes del sector ha señalado que se trata de una clara “jugada especulativa” que obligará al resto del sector o bien a comprar el cereal a esta empresa de Gran Canaria a mayor precio con las consecuentes pérdidas para no desabastecer a sus proveedores, o bien a perder cuota de mercado.
El gerente de Harinera Lanzaroteña, Agustín Márquez, señalaba a LANCELOT DIGITAL que cuando su empresa encargó la adquisición de 3.500 toneladas de trigo y millo en Francia restaba unas 30 mil toneladas del cupo de 220 mil toneladas anual de las que se puede abastacer Canarias desde Europa a través del REA. “El problema fue que cuando el barco ya estaba cargado con el cereal nos enteramos que alguien había consumido prácticamente el cupo subvencionado, por lo que tuvimos que desviar el barco a otro destino para evitar la ruina que hubiera supuesto traer ese barco desde Francia a Lanzarote sin poder utilizar la ayuda”.
Márquez cree que este contratiempo puede suponer cuantiosas pérdidas a su empresa que ya estaba pasando dificultades por la “competencia desleal” que tienen que soportar las industrial locales frentes a las de Gran Canarias y Tenerife. La operación del barco fallido de Francia, esto es, la no adquisición de la materia primera y por tanto la no producción de la correspondiente harina, puede suponer a Harinera Lanzaroteña unas pérdidas mínimas de unos 60 mil euros.
Precisamente, desde hace años se viene luchando desde la islas menores para que se cambie algunos aspectos del REA que impiden ser competitivas a las industrias de las islas menores. “De no cambiarse las reglas del REA, terminarán por desaparecer las industrias locales de las islas menos pobladas del archipiélago por no poder competir, por aquello de la economía de escala, con las de Gran Canaria y Tenerife”. El Cabildo de Lanzarote aprobaba solicitar al Gobierno de Canarias para que mediante decreto y previo informe de Europa se cambien algunos apartados del REA que eviten que se subvencione de igual manera a las islas menores que a las mayores. Ahora tendrá que ser el gobierno de Fernando Clavijo quién aplique el famoso concepto de la tripe paridad, al igual que con la partida del famoso IGTE, para que la industria local de las islas periféricas puedan sobrevivir en un mercado tan restringido y costoso como es el de las islas menos pobladas.