Martes, 07 Abril 2026
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El excanciller alemán, "padre" de la reunificación, asistió en 1991 a la séptima cumbre hispano-alemana celebrada en la isla

 

  • Lancelot Digital
  • El País

 

El fallecimiento de Helmut Kohl este viernes en su casa de Ludwigshafen a los 87 años, según ha confirmado su partido, la CDU, ha hecho que se haya rememorado en todo el mundo la figura este gran político alemán, que logró, gracias a su capacidad de decisión y a su convicción, la unificación alemana,  tras la caída del Muro de Berlín, en tan solo once meses. Un acontecimiento trascendental en la historia de Europa por el que siempre será recordado.

 

Unos meses después, en mayo de 1991, este mismo político acudía a Lanzarote a la séptima cumbre hispano-alemana que se celebraba en la isla. Su anfitrión, el expresidente del Gobierno Felipe González. Ambos jefes de Estado contaron además con un 'guía' de lujo, César Manrique, que los acompañó en su paseo por el Jardín de Cactus para enseñarles las más de mil especies de esta planta allí seleccionadas, y que concluyó la visita en el Parque Nacional de Timanfaya.

 

El ahora presidente de la Confederación de Empresarios de Lanzarote (CEL), miembro de Asolan y destacado hotelero, Francisco Martínez, fue el máximo responsable de todo el dispositivo que se montó en torno a ese acontecimiento internacional, haciéndose cargo de la redecoración y ambientación del complejo de La Mareta, donde se alojaba la delegación alemana, y de la dirección de un gran equipo encargado de la asistencia a estos ilustres invitados. "Tuve el honor de ser el mayordomo de la casa durante los dos días que duró la cumbre", señala Martínez.

 

Francisco Martínez no descuidó tampoco el montaje en el hotel Salinas, lugar elegido para la celebración de las reuniones y conferencias y alojamiento de la delegación española.

 

Según detalla la crónica del periódico de El País de la época, "el presidente del Gobierno, Felipe González, y su huésped alemán, el canciller Helmut Kohl, intentaron olvidarse ayer (1 de mayo de 1991) de sus problemas relajándose en Lanzarote, isla que recorrieron hasta primera hora de la tarde, cuando se inició formalmente la séptima cumbre hispano-alemana. Si el primero padece la tirantez entre su Gobierno y el PSOE, la popularidad del segundo está por los suelos y la coalición que encabeza amenaza con romperse".

 

En su visita por los rincones más atractivos de la isla, Kohl no desperdició la ocasión de entablar conversación con sus compatriotas dedicados al turismo, arrastrando a su anfitrión a seguir su ejemplo. "Entre los curiosos que se agolpaban en torno al canciller reapareció una alemana que la víspera, en el aeropuerto, le entregó espontáneamente un ramo de flores y le recordó que fue vecina suya hace años en Maguncia aunque ahora residía en Lanzarote", añade la crónica de El País.

 

El canciller alemán nunca olvidó que González fue el único dirigente europeo que apoyó abiertamente el proceso de reunificación alemana, tras la caída del Muro de Berlín. El apoyo de Kohl resultó clave para que se creara en la UE el Fondo de Cohesión del que tanto se benefició España.

 

 

 


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