El juez envía a prisión al padre investigado por la muerte de su bebé en Lanzarote

El auto sostiene que el hombre zarandeó violentamente al recién nacido y no buscó ayuda médica inmediata pese a que el menor dejó de respirar
- Lancelot Digital
La plaza número 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Arrecife ha acordado este viernes el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, del hombre investigado por la muerte de su bebé de 20 días en Lanzarote, que hasta ahora permanecía en libertad provisional.
La medida fue acordada tras la comparecencia celebrada este 8 de mayo, a petición del Ministerio Fiscal, dentro de las diligencias previas abiertas por la muerte del menor. El investigado, que hasta ahora se encontraba en libertad provisional, está acusado de un presunto delito de homicidio doloso consumado, castigado con penas de entre 10 y 15 años de prisión, además de un delito de conducción sin permiso.
En el auto judicial, la magistrada Silvia Muñoz Sánchez considera que existen “solventes motivos” para atribuir al investigado la muerte violenta del bebé, basándose en la investigación practicada hasta el momento, la autopsia preliminar y, especialmente, en la reconstrucción de los hechos realizada el pasado 6 de mayo.
Según recoge la resolución, los hechos ocurrieron en la mañana del 12 de abril, cuando el padre circulaba en un Peugeot 207 junto a su hijo recién nacido, que viajaba en una maxi-cosi instalada en el asiento del copiloto. El auto sostiene que, tras comenzar el bebé a llorar, el hombre “no podía soportar el llanto” y se encontraba “nervioso y alterado”, por lo que agitó con fuerza la silla del menor.
La resolución judicial añade que el investigado no niega haber podido golpear la cabeza del bebé durante esos movimientos violentos y que reconoció que, inmediatamente después, el recién nacido comenzó a ponerse “morado” y dejó de respirar.
A pesar de ello, el juez subraya que el hombre no acudió de inmediato a un centro sanitario, sino que continuó conduciendo durante unos diez minutos antes de detener el vehículo y volver a zarandear al menor, momento en el que, según el auto, admitió que el cuerpo “ya no tenía vida”.
Posteriormente regresó al domicilio familiar sin explicar a la madre del bebé lo ocurrido. Ambos trasladaron después al menor al centro de salud de Tinajo, que se encontraba cerrado, y terminaron solicitando ayuda en la comisaría de la Policía Local del municipio. Tras las maniobras de reanimación, el bebé fue evacuado primero al Hospital José Molina Orosa y posteriormente al Hospital Materno Infantil de Gran Canaria, donde falleció el 15 de abril.
La autopsia preliminar concluyó que la muerte se produjo por un traumatismo craneoencefálico de etiología violenta con anoxia cerebral inmediata.
El auto también descarta de forma indiciaria que se trate de un hecho accidental o imprudente y considera que existe riesgo de fuga debido a la gravedad de las penas a las que podría enfrentarse el investigado. Además, la magistrada aprecia riesgo de destrucción de pruebas y posible reiteración delictiva.
En este sentido, la resolución menciona antecedentes policiales relacionados con violencia sobre la mujer y una condena previa por conducir sin carnet, delito por el que ya había sido condenado en octubre de 2024.
Pese a ello, el procedimiento continúa en la jurisdicción ordinaria y no ha sido derivado a un juzgado de Violencia sobre la Mujer, ya que, según el Tribunal Superior de Justicia de Canarias, “en este momento de la investigación no se puede hablar de un caso de violencia vicaria”.
La resolución judicial no es firme y puede ser recurrida.