Viernes, 30 Enero 2026
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El actual Hospital Insular podría destinarse en el futuro a Residencia de Mayores, mejorando las instalaciones

  • Lancelot Digital


El futuro del Hospital Insular de Lanzarote como centro geriátrico de referencia ha abierto un nuevo frente político y sanitario en la isla. El diputado de Lanzarote y La Graciosa y presidente insular de Nueva Canarias–BC, Yoné Caraballo, ha denunciado que el Gobierno de Canarias pretende cerrar progresivamente el actual hospital geriátrico y trasladar su actividad al Hospital Doctor José Molina Orosa.

Caraballo sostiene que no existe financiación en los presupuestos autonómicos de 2025 ni de 2026 para la reforma del Hospital Insular. “No hay ningún euro destinado a su rehabilitación, ni siquiera para actuaciones mínimas”, afirmó, añadiendo que un informe técnico remitido por la Consejería de Sanidad descarta riesgos estructurales inmediatos y no contempla medidas urgentes de seguridad, lo que —a su juicio— contradice los argumentos para justificar un traslado inmediato de la actividad.

Ante esta situación, Nueva Canarias ha registrado una Proposición No de Ley para garantizar la continuidad del Hospital Insular como hospital geriátrico, reclamando un proyecto definido, financiación concreta, plazos claros y la participación de los profesionales en cualquier proceso de reorganización. La formación defiende que cualquier traslado debe ser temporal y con compromiso de retorno al centro una vez rehabilitado, siempre con acuerdo de los trabajadores y calendario establecido por la Consejería de Sanidad y la Gerencia hospitalaria.

En la misma línea, la doctora Rosa Torres, impulsora de la campaña en defensa del servicio, subrayó que el objetivo no es restar recursos a otros servicios sanitarios, sino garantizar una atención adecuada a las personas mayores. “Queremos seguir atendiendo al mayor como ahora lo hacemos. Para eso necesitamos un espacio propio, con todos los niveles asistenciales de la geriatría y un hospital de día que asegure continuidad y calidad en la atención”, reclamó.

Desde las administraciones públicas se niega que la atención geriátrica esté en peligro. El consejero de Bienestar Social del Cabildo de Lanzarote, Marci Acuña, aseguró que “nadie ha puesto en duda el servicio” y advirtió de que generar alarma social no contribuye a resolver un problema estructural que afecta al edificio desde 2019. Según explicó, el Gobierno de Canarias estudia un traslado provisional de la actividad geriátrica al edificio polivalente de Enfermedades Emergentes, anexo al Hospital General, mientras se adopta una solución definitiva.

Acuña fue tajante al afirmar que “el Hospital Insular va a seguir existiendo” y que la actividad geriátrica “única y genuina” de Lanzarote será protegida por las administraciones públicas, especialmente por el Servicio Canario de Salud y el Cabildo.

Desde Sanidad se insiste en que la única cuestión aún en estudio es el modelo de infraestructura. Se baraja tanto la reforma integral del actual Hospital Insular como la construcción de un nuevo hospital geriátrico dentro de la futura ciudad sanitaria proyectada por el Cabildo en Tahíche. En este último escenario, el edificio actual podría destinarse a residencia de mayores, manteniendo la atención pública y mejorando las instalaciones.

Mientras tanto, profesionales sanitarios coinciden en que el deterioro del inmueble actual dificulta seguir prestando una atención geriátrica de calidad, por lo que el traslado provisional de pacientes al edificio anexo al Hospital Molina Orosa se plantea como medida transitoria hasta que se defina el futuro definitivo del centro.

El debate sigue abierto y sitúa en el centro de la agenda insular una cuestión clave: cómo garantizar una atención digna y especializada a la población mayor de Lanzarote en los próximos años.


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