La basura llega, también por Navidad, a la orilla de Famara

Fragmentos de plástico y otros residuos se posan en una pequeña de la costa norte de Lanzarote
- Lancelot Digital
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No es una novedad, por desgracia, pero sí una realidad cada vez más preocupante: la cantidad de basura que llega a las playas del norte de Lanzarote no deja de aumentar. Se trata de una consecuencia directa de los millones de toneladas de residuos que se vierten al mar en todo el mundo. Muchos de esos plásticos recorren miles de kilómetros a la deriva por los océanos hasta acabar, de nuevo, en tierra firme.
Las imágenes, enviadas por un lector, muestran el estado en el que se encontraba un tramo de unos doscientos metros de costa frente a la Caseta de Vigilancia, cerca de la urbanización de Los Noruegos, en Famara. Fragmentos de plásticos y otros desechos se acumulan en la orilla, evidenciando un problema que va mucho más allá del ámbito local.
El conocido jayo siempre ha llegado a las costas orientadas al norte de la isla. Sin embargo, décadas atrás predominaban los restos de origen marino o pesquero —boyas, redes, aparejos, maderos— y no tanto los residuos plásticos de consumo. También hasta hace unos veinte años era habitual la aparición de las populares "bolas" de piche, un problema que prácticamente ha desaparecido gracias a la prohibición y a la vigilancia internacional, que impide que los barcos limpien sus bodegas en alta mar durante su paso por Canarias. El control por satélite ha reducido de forma significativa estos vertidos ilegales.

Aun así, el principal desafío sigue intacto: la enorme cantidad de basura que generamos los seres humanos y que acaba, en buena parte, en los océanos. Una basura que se deposita en los fondos marinos o regresa a nuestras costas, recordándonos que el problema del mar empieza, casi siempre, en tierra.