Domingo, 12 Abril 2026
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La  Wine Run tiene como principal objetivo concienciar a sus participantes de la fragilidad de esta zona de la isla y de las dificultades a las que se enfrentan los agricultores conejeros

 

  • Lancelot Digital
  • Jesús Betancort

 

Hablar de la Wine Run es hablar de deporte y de vino, claro está, pero es también hablar de territorio, de medioambiente y de sostenibilidad. Hablar de Wine Run es hablar de La Geria y de las  5.200 hectáreas que ocupa. El proyecto lo pusieron en marcha Kenneth Gasque, cuando era parte integrante del Club La Santa, y los responsables de la DO Vinos de Lanzarote. A los tres años, el Cabildo de Lanzarote comenzó a formar parte de él y acabó llegando a un acuerdo con la parte organizadora para registrar la prueba.

Uno de los aspectos más relevantes de la Wine Run es, precisamente, su objetivo de conseguir una cada vez mayor sensibilización ciudadana para con el territorio, es decir, concienciar a lanzaroteños y turistas de lo importante que es mantener La Geria. “La idea es crear conciencia entre los participantes de la fragilidad de La Geria y de las dificultades de los agricultores. Queríamos, desde un primer momento, que vieran en persona cómo es esta zona tan bella de la isla y comprendieran la complejidad de trabajar en ella”, señala Francisco Fabelo, jefe de servicio de área de Paisaje y Soberanía Alimentaria del Cabildo de Lanzarote.

 

Respeto al medio ambiente

 

El participante de la Wine Run suele ser una persona respetuosa con el medio ambiente y con conocimientos de enología, un perfil económico y culturalmente entre medio y alto. “Hablamos de personas que no sólo no contaminan si no que no tienen problema en pararse a mitad de la carrera a recoger algún residuo”, señala. “Suelen venir hombres y mujeres que entienden de vino y que les gusta disfrutarlos”.

 

Todo el mundo tiene cabida en esta prueba, desde los deportistas de élite hasta deportistas amateur y gente que no ha corrido jamás. “Es una prueba abierta a todo el mundo, popular y muy familiar”, explica Fabelo. “El único denominador común es poner en  valor La Geria y que la gente cuando después pague una botella de vino de la isla entienda el porqué de su precio”.

 

Más viva que nunca

 

Una de las principales, y más beneficiosas, consecuencias de este proyecto es que La Geria está recuperando hectáreas de cultivo y está más viva que nunca. “Una parte muy relevante de la inscripción en la Wine Run se destina a la conservación del espacio”, explica, puntualizando que el objetivo es sufragar proyectos de carácter social y generar empleo para los colectivos con mayor riesgo de exclusión social.

 

En efecto, el proyecto ‘Salvar La Geria’, una estrategia que implica al sector agrario, turístico y cultural en la recuperación y explotación sostenible de este espacio protegido, integra diferentes cuadrillas de trabajadores. Una de ellas es la empresa Gredislan, que forma parte de Adislan, y cuyos trabajadores, con alguna discapacidad, se forman a través de estos programas y logran su reinserción laboral. “Al mismo tiempo formamos personas en este tipo de labores, muy necesarias para la zona, y  que escasean mucho. Los propios bodegueros y agricultores acaban contratándolos”, explica.

 

La Geria abarca el espacio comprendido entre el Monumento al Campesino y el Monumento al Camello de Uga y no todos los espacios se pueden trabajar de la misma manera. “Algunas de las zonas, las que primero se abandonan, son especialmente complejas y exigen más esfuerzo”, señala, apuntando que lo ideal sería que las bodegas pagaran la uva teniendo en cuenta el esfuerzo que supone cultivarla, pero eso no ocurre y se paga de manera lineal, al igual que las ayudas que se reciben.

 

Dedicación parcial

 

Fabelo es muy consciente que, a excepción de las propias bodegas, la mayoría de los agricultores que se ocupan de La Geria  no se dedican a eso específicamente. “Suele ser gente que tiene un trabajo y está unida a la tierra por tradición familiar, para sacarse un dinerillo, para consumo propio o porque eran tierras de sus padres y no quieren dejarlas perder”, explica. Y justo por eso es necesaria la implicación colectiva y el cambio de actitudes.

 

La importancia de el Camello

 

Otro de los objetivos con los que cumple la Wine Run es resaltar el papel que ha tenido la figura del camello en la construcción del paisaje de La Geria, un animal que ha sido fundamental y que está profundamente ligado a este bello espacio insular.

 

 Un mantenimiento necesario

 

El Plan de Revitalización del Espacio Agroecológico de La Geria persigue la sostenibilidad económica, cultural, medioambiental y turística de este paisaje, a través del enoturismo, el senderismo, la recuperación de espacios agrícolas degradados y la puesta en valor de senderos tradicionales, entre otras acciones. Y son los trabajadores de Gredislan, ente otros, los que se ocupan de mantener La Geria limpia y cuidada, retirando plásticos, malas hierbas, aulagas y todo aquello que perjudica al medio ambiente insular. “Vamos realizado diferentes recorridos en función de las necesidades puntuales que existan y, en los días previos a la Wine Run, pues nos centramos en que todo esté perfecto para la prueba”, explica Antonia Vázquez , encargada del programa de Wine Run en La Geria.

 

Otras cuadrillas están encargadas de realizar nuevas gerias en algunas zonas y de recuperar las que se han ido perdiendo con el tiempo. Se trata de un trabajo arduo que no siempre es suficientemente reconocido, ya que no parece tiene final.

 


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