La demanda de vino de Lanzarote experimenta en junio un espectacular incremento
Aunque la isla ha vivido una temporada agrícola lluviosa, la cosecha de este año se prevé escasa
- Lancelot Digital
La pandemia ha afectado como a casi todos los sectores, al consumo de vino de Lanzarote. Las bodegas también se veían obligadas a enviar a sus trabajadores a Ertes, llegando a su punto crítico en el mes de febrero cuando Lanzarote estaba en fase 4.
Las etiquetas del Consejo Regulador del Vino apenas eran solicitadas, como demostración del escaso embotellamiento, sin embargo, en junio la situación mejoraba notablemente.
Nereida Pérez, secretaria del Consejo Regulador del Vino de Lanzarote, explicaba que “tuvimos un inicio de año muy complicado, tanto que cuando vimos el dato de febrero, comparándolo con el de años anteriores, era francamente malo, con una isla en nivel 4 y sin saber qué iba a pasar”, señala. “Lo cierto es que, pese a todo, nos hemos encontrado con un mes de junio de los mejores que hemos tenido en los últimos años. Así que parece que ese trabajo que se fue haciendo por las bodegas de intentar mejorar los canales de venta on líne, así como de tratar de mantener los distribuidores que tenían las bodegas de fuera de Canarias, dio buenos resultados”.
Pese a haber sido una temporada agrícola con lluvia, la cosecha de este 2021 se prevé escasa. “La vendimia de este año se prevé que pueda estar en torno al millón y medio de kilos o algo más, es un dato que aún no tenemos con certeza porque, aunque inicialmente se preveía una cosecha buena, el mildiu y la ceniza, hicieron algo de daño, sobre todo esta última”.
Si no llegan olas de calor muy fuerte, se prevé que la vendimia comience, como suele ser habitual, en la primera semana de agosto.
