La Federación Turística cree que la ampliación de horarios en los CACTs evitaría colapsos
Las colas ocasionadas durante la Semana Santa han vuelto a ofrecer la peor imagen de la isla
- Lancelot Digital
La imagen de largas colas en Timanfaya, que ha corrido por las redes como la pólvora, se vivió en torno a las 11 de la mañana del Viernes Santo, pero fue la tónica de prácticamente toda la semana Santa, sobre todo a partir del miércoles pasado. Las Montañas del Fuego fue uno de los principales centros turísticos del Cabildo colapsado.
Centenares de coches o lo que es lo mismo, unas dos horas de espera sufrieron los turistas ávidos en ver el espectacular Parque Nacional de Timanfaya. No había más turista en Semana Santa en Lanzarote que antes de la pandemia, si más colas de coches y un horario de apertura más reducido. A las 15. 45 ya no se dejaba entrar a los visitantes y eso es algo que empeora la situación, según los guías turísticos.
Pero no sólo fue Timanfaya la que se vio colapsada en Semana Santa, también se volvieron a reproducir escenas nada edificantes para la imagen premium de Lanzarote en la Cueva de Los Verdes, donde en las horas punta se formó un auténtico caos. Gracias a la buena disposición de los trabajadores de La Cueva, que se vieron por momentos desbordados, se amortiguó el enfado del turista.
Lo más curioso es que también se vivieron momentos antes nunca vistos en los Jameos del Agua donde los coches, tal y como muestran las fotografías que corren por las redes sociales, tuvieron que aparcar en los márgenes de la carretera de entrada y salida a los Centros Turísticos. Eso dificultó la salida de las guaguas, quedando algunas de ellas atrapada en la marabunta de coches que entraba y salían.
La presidenta de la Federación Turística de Lanzarote reconoció que no se estaban gestionando bien las fechas claves del turismo. “Hemos visto tanto en medios, como en redes sociales, como muchos turistas se han quejado por sufrir colas de hasta dos horas de espera para acceder a Timanfaya y a la Cueva de los verdes”, señala, apuntando que lamentablemente no es la primera vez que ocurre, sino que es algo que se ha producido antes en periodos estivales. “La cuestión es que hay datos que nos avisan de cómo va a ser la jornada, del número de visitas previsto, de los aviones y las reservas, y las compras de entradas online. Es un dato que deben gestionar los CACTs”.
Susana Pérez cree que la ampliación de horarios tal y como viene solicitando el sector desde hace meses junto a otras medidas amortiguaran el colapso vivido estos días atrás. “Es clave, así cómo la gestión de las reservas y establecer un cupo para que el turista sepa que si tiene su entrada va a entrar ese día, con una espera razonable de diez o quince minutos, y si no la tienes, pues ya te ocupas de gestionarla para otro día”.
De momento los Centros Turísticos no han dicho nada. Tras la tempestad hoy volvió la calma y se espera que hasta julio y agosto no volverá a repetirse esas imágenes.