La Fiscalía pide seis años de prisión para la dueña de un prostíbulo de Costa Teguise

Se le acusa un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, por traer a chicas de Brasil para que se prostituyeran
Lancelot Digital
Foto: Archivo Lancelot
La Fiscalía pide seis años de prisión para la dueña de un prostíbulo de Costa Teguise, acusada de un delito delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, que será juzgada este miércoles por la Sección Segunda de la Audiencia Provincia de Las Palmas.
Según el escrito de acusación del fiscal, Rita D.C.D.N., explotaba desde el año 2004 un negocio de prostitución y alternet, denominado Club 55, en el CC Nautical de Costa Teguise. Dicho negocio, según el fiscal, “se nutría, entre otras, de chicas extranjeras naturales de Brasil en situación económica precaria y, cuya llegada al club y estancia en España, era facilitada por la procesada, tras ponerse previamente en contacto las chicas, bien directamente, bien a través de familiares o amigas, con la procesada”.
Una vez que había acordado con alguna chica la concesión de una plaza en el Club, y para facilitar su llegada y permanencia en España, con la única finalidad de que trabajara para ella, la acusada “procedía a realizar cartas de invitación ante notario, usando en ocasiones a su marido, para evitar levantar sospechas a las autoridades españolas”.
Además, según sostiene el fiscal, “compraba el billete de avión desde Brasil hasta Lanzarote, puesto que las chicas, debido a su precaria situación económica, no podían hacer frente al mismo, y facilitaba un dinero en efectivo a modo de bolsa de viaje con el que las chicas podrían justificar ante los agentes de aduana del aeropuerto, ya en España, su estancia en el país”.
Asimismo, para facilitar la estancia de las chicas en España, “también les proporcionaba alojamiento en un apartamento que ella tenía alquilado en Costa Teguise, cobrándoles una cantidad de dinero a las chicas por ello”.
Con todo ello, según Fiscalía, Rita D.C.D.N., “obtenía sustanciosos beneficios del ejercicio de la prostitución de estas chicas, puesto que ingresaba el 50% de todos los servicios que realizaban”, los cuales “oscilaban entre 180 y 100 euros por servicio sexual y 20 y 200 euros por consumición y alterne”.
La Fiscalía destaca que, tras la investigación realizada, se pudo averiguar cómo la procesada “realizó al menos cuatro cartas de invitación” en la notaría “a favor de chicas brasileñas”. Concretamente, según el fiscal, una de las testigos fue incitada “en tres ocasiones entre 2005 y 2006, comprándole los billetes de avión desde Bradil a Arrecife, desde una agencia de viajes de Puerto del Carmen”.
“Asimismo, y a través de una persona interpuesta, le entregaba a la testigo 1.000 euros que servían de bolsa de viaje”. “Todas las cantidades que la testigo protegido recibió fueron devueltas por ésta a la procesada con el dinero que obtenía mediante el ejercicio de la prostitución en el Club 55”, sostiene.