Lunes, 19 Octubre 2026
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El rescate de 44 inmigrantes, entre ellos 13 menores, reaviva la preocupación por la falta de vigilancia y la saturación del CATE

  • Lancelot Digital

 

La llegada de inmigrantes por vía marítima vuelve a intensificarse en Lanzarote. Durante este fin de semana, una nueva patera con 44 personas a bordo, entre ellas 13 menores de edad, tuvo que ser rescatada a unas 20 millas náuticas de la costa. Un episodio que confirma la tendencia al alza registrada durante las últimas semanas y que vuelve a poner a prueba la capacidad de respuesta de la isla.

El repunte se produce en un mes de octubre especialmente intenso para Canarias. Según los últimos datos disponibles, hasta el 30 de septiembre habían llegado a Lanzarote 2.133 inmigrantes, mientras que el conjunto del archipiélago recibió otras 1.837 personas durante la primera quincena de octubre, casi el triple que en el mismo periodo de 2025.

Sin embargo, este incremento reciente contrasta con el balance general del año. Hasta el 15 de octubre, las llegadas acumuladas a Canarias seguían siendo un 33,5% inferiores a las registradas durante el mismo periodo del año anterior. Una diferencia que no resta importancia al nuevo repunte y que pone de manifiesto la irregularidad de los flujos migratorios, capaces de dispararse en cuestión de días.

La situación tampoco afecta únicamente a Lanzarote. Este mismo fin de semana, El Hierro volvió a sufrir una importante presión asistencial con la llegada de 308 inmigrantes, poniendo nuevamente al límite los recursos disponibles en una de las islas más castigadas por la ruta atlántica.

En Lanzarote, el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) ha alcanzado en varias ocasiones su capacidad máxima durante las últimas semanas, obligando a realizar traslados urgentes para aliviar la saturación de unas instalaciones que siguen sometidas a una considerable presión.

A este escenario se suma una de las principales reivindicaciones en materia de seguridad: la instalación del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE). Los equipos continúan almacenados y sin entrar en funcionamiento, lo que mantiene a Lanzarote sin una herramienta fundamental para detectar embarcaciones y reforzar la vigilancia de sus aguas.

Todo ello vuelve a cuestionar la eficacia de la política migratoria del Gobierno de España, especialmente después de los acontecimientos registrados en Ceuta. La falta de medios, las dificultades para anticipar las llegadas y la presión sobre los dispositivos de acogida evidencian las carencias de un sistema que continúa reaccionando ante las emergencias.

Mientras tanto, Lanzarote sigue expuesta a los movimientos de las redes organizadas que operan desde las costas africanas, principalmente desde Marruecos, y a unas condiciones marítimas que pueden favorecer nuevas oleadas de embarcaciones.


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