La IV Fiera del Libro convierte Arrecife en el gran escaparate cultural de Lanzarote

Miles de personas llenan durante cuatro días el Parque Ramírez Cerdá en una edición “memorable” marcada por las largas colas para firmas y el éxito de autores locales y nacionales
- Lancelot Digital
- Jesús Betancort
Arrecife volvió a convertirse este fin de semana en la capital cultural de Lanzarote con el cierre de la IV Fiera del Libro, una edición que ha superado todas las expectativas de asistencia y participación, consolidándose como el gran encuentro literario de la isla.
El Parque Ramírez Cerdá fue el epicentro de una programación que, desde el jueves y hasta este domingo 10 de mayo, reunió a miles de lectores, autores, editoriales y librerías en un ambiente marcado por el entusiasmo del público y el buen tiempo. La feria cerró este domingo por la tarde con las presentaciones del libro inédito del escritor Félix Hormiga y de la última novela de Fabio Carreiro.
La inauguración oficial estuvo marcada por el emotivo homenaje al escritor arrecifeño Félix Hormiga, recientemente fallecido. El poeta Jaime Quesada puso voz al recuerdo colectivo con unas décimas dedicadas a una de las figuras más queridas de las letras canarias.
Además del tributo a Hormiga, la feria también sirvió para reivindicar el patrimonio cultural y literario de Lanzarote, con referencias al centenario de Agustín de la Hoz y a los 300 años del nacimiento del ilustrado José Clavijo y Fajardo.
Uno de los grandes éxitos de esta edición fue la respuesta del público a las firmas y encuentros con autores nacionales e internacionales. La carpa principal, con capacidad para unas 400 personas, llegó a llenarse en varias ocasiones y algunos escritores protagonizaron colas de más de dos horas para conseguir una dedicatoria.
Entre los nombres más destacados del cartel figuraron Elísabet Benavent, Máximo Huerta, Carlos Bardem, Fernando Bonete, Pablo Rivero o Marta Jiménez, junto a autores canarios y lanzaroteños como Miguel Aguerralde, Ismael Lozano, Fabio Carreiro, Lola Suárez o Lana Corujo, esta última agotando ejemplares de sus obras en las librerías presentes en la feria.
La programación se extendió también a otros espacios culturales de la capital, como la Casa de la Cultura Agustín de la Hoz, el CIC El Almacén, el Aula Magna de la UNED y la antigua sala CICCA, acogiendo presentaciones, encuentros literarios, talleres, conciertos, actividades infantiles y sesiones de cuentacuentos.
Uno de los aspectos más valorados por la organización fue la fidelidad del público. Muchas personas acudieron varios días consecutivos a las actividades, algo que no había sucedido con tanta intensidad en anteriores ediciones celebradas en otros municipios.
La feria volvió además a combinar la presencia de grandes nombres de la literatura con una apuesta decidida por la producción local y canaria, ofreciendo a escritores emergentes y consolidados un espacio compartido con figuras superventas del panorama editorial nacional.
La IV Fiera del Libro de Lanzarote se despide así dejando una imagen de éxito absoluto y reafirmando el creciente interés del público lanzaroteño por la literatura y la cultura.