Miércoles, 29 Abril 2026
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El Gobierno de Canarias pretende que el niño sea puesto en adopción

 

  • Lancelot Digital
 

 

Ulises y Gloria forman un matrimonio de Playa Honda que tienen tres hijos biológicos y uno más en acogida temporal. La cuestión es que este pequeño llegó con escasos meses de vida y, después de dos años y medio, se ha integrado en la familia de acogida, a la vez que mantiene relación con su madre biológica.

 

Ahora el Gobierno de Canarias quiere ponerlo en adopción y esto rompería el vínculo, tanto con Ulises y Gloria, como con sus padres naturales.

 

“Estamos luchando por este caso que queremos que se convierta en un acogimiento permanente porque reunimos todos los requisitos. Tenemos una familia ya formada, con tres hijos biológicos. El bebé que tenemos en acogida es uno más de nuestra familia y mantiene un contacto muy bonito con sus padres biológicos, que lo quieren mucho y con los que compartimos días especiales de meriendas, cumpleaños, días de Reyes. Ahora se lo quieren llevar y no estamos de acuerdo, en absoluto, nosotros queremos que mantenga el contacto con sus padres biológicos”, explica Gloria Molina, madre de acogida del niño. “Su madre está enferma, tiene un cáncer, ha estado casi un año en un hospital y no le han dado la oportunidad de optar por una adopción permanente. Aquí estamos nosotros que nos encontramos en el deber y en el derecho de luchar por ellos. De no permitir que esos padres se separen para siempre de su hijo”.

 

“Desde aquí pedimos que no sea un técnico sino un juez el que decida el futuro de un menor”, señala Ulises Montesdeoca, padre de acogida.

 

Esta familia solo quiere que se haga justicia por lo que pide que se espere a la decisión del juez y el niño no sea arrebatado de sus brazos por un funcionario o técnico. “Su madre es una persona normal, trabajadora y luchadora, solamente está enferma y delega en mí para que yo me haga cargo de su hijo y ella pueda verlo cuando quiera”, señala Gloria.

 

Además, confían en la defensa de su abogado, Enrique Vila, quien fue un hijo de acogida y adoptado, por lo que conocen perfectamente el sufrimiento al que se le puede someter al menor.

 


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