Domingo, 19 Abril 2026
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 Julieta Schallenberg, viceconsejera de Transición Ecológica de Canarias ,defiende que las zonas de aceleración renovable son fruto de más de un año de trabajo y niega falta de diálogo

Julieta Schallenberg, viceconsejera de Transición Ecológica de Canarias ,defiende que las zonas de aceleración renovable son fruto de más de un año de trabajo y niega falta de diálogo

  • Lancelot Digital

 

- La aprobación de la ZAR en Lanzarote ha generado un fuerte rechazo… ¿ha habido falta de consenso?

-Este proceso no surge de la noche a la mañana, sino que es el fruto de más de un año de trabajo conjunto con el Cabildo de Lanzarote, con reuniones técnicas y políticas desde 2024 y la firma de un protocolo en 2025. Además, se ha trasladado a distintos sectores sociales y económicos de la isla.

Otra cosa distinta es que, cuando se aterrizan decisiones complejas como dónde ubicar renovables, surjan debates. Es lógico y saludable. Pero hablar de falta de diálogo no se ajusta a la realidad: precisamente las ZAR nacen para ordenar y anticipar esos conflictos, no para generarlos.

-¿Se ha priorizado la protección del territorio frente a los objetivos energéticos?

-Sí, y de hecho el resultado final es más restrictivo desde el punto de vista ambiental que el planteamiento inicial. Las ZAR excluyen espacios naturales protegidos, hábitats sensibles y zonas incompatibles con la biodiversidad, y además han incorporado condicionantes agrícolas y territoriales.

Aquí no hay una dicotomía entre renovables o territorio. El reto es compatibilizar ambos, y eso es precisamente lo que hace esta herramienta: ordenar dónde sí y dónde no.

- Sobre los errores en el “mapeo”…, ¿los reconoce el Gobierno?

-Lo que ha habido es un error material en la documentación firmada, derivado de la superposición de versiones de trabajo, no del contenido técnico final acordado previo a la impresión de los documentos que se firmaron. Es importante aclararlo para no generar confusión. Y lo más relevante: ya está acordado con el Cabildo activar una comisión técnica y política para revisar y corregir esos aspectos, en un plazo breve.

-¿Cómo se corrigen esos errores sin generar inseguridad jurídica?

-Precisamente a través de los mecanismos previstos: esa comisión conjunta permitirá ajustar los mapas con transparencia y rigor técnico, sin alterar el objetivo de fondo, que no es otro sino el de reducir la vulnerabilidad de Canarias, acelerando la penetración de energías renovables. Las ZAR, además, conllevan una evaluación ambiental estratégica, que es un proceso ampliamente participado, además del proceso de participación pública ya llevado a cabo y otra consulta pública que la consejería llevará a cabo en breve. Es decir, hay margen de corrección sin comprometer ni la seguridad jurídica ni la protección del territorio. Además, cada proyecto tendrá que cumplir con todos los procedimientos ambientales exigidos por la normativa nacional.

-¿Qué objetivos marcan Europa y España para Canarias?

-El objetivo fundamental es alcanzar en torno a un 58% de penetración de energías renovables en el mix eléctrico en 2030, dentro del marco del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima del Gobierno de España. Eso implica una transformación profunda del sistema energético, especialmente en territorios insulares como Canarias, que parten de una alta dependencia de combustibles fósiles.

-¿En qué punto se encuentra Canarias? ¿Hay retraso?

-Canarias ha avanzado en la descarbonización de su mix eléctrico, pero de forma desigual entre islas. La media del archipiélago ronda el 21%, pero Lanzarote está en torno al 8,4%, muy lejos del objetivo. Lo que significa que existe una alta dependencia de combustibles fósiles, cercana al 79% de media regional en el mix eléctrico, cifra que se eleva por encima del 90% en el caso de Lanzarote. Pero si hablamos de consumo energético global, no sólo electricidad sino transporte e industria, la dependencia a nivel regional se sitúa por encima del 90% y en el caso de Lanzarote por encima del 95%.

Eso significa que no solo hay margen de mejora, sino una necesidad urgente de actuar. No hacer nada también tiene consecuencias: dependencia energética, precios más altos y mayor vulnerabilidad, especialmente en el actual contexto geopolítico. Pero no sólo se pone en peligro la garantía de suministro de electricidad sino, en el caso de muchas de nuestras islas como Lanzarote, también se pone en peligro la garantía de suministro de agua, que, en el caso de Lanzarote, proviene completamente de desalación.

-Sobre el modelo público vs privado… ¿qué defiende el Gobierno?

Defendemos un modelo equilibrado. La transición energética necesita inversión, agilidad y participación social. Por eso hemos impulsado medidas como la obligatoriedad de participación local del 20% en proyectos de más de 2 MW, para que parte del beneficio revierta directamente en la población local y en el territorio. No se trata de elegir entre público o privado, sino de garantizar que el desarrollo sea ordenado, justo y con retorno para la ciudadanía.

- ¿Puede Lanzarote renunciar a renovables por su impacto paisajístico?

-La realidad es que no hay alternativa si queremos descarbonizar el sistema energético. El debate no es renovables sí o no, sino dónde y cómo. Renunciar implicaría seguir dependiendo del petróleo, con todo lo que eso supone en términos económicos, ambientales y de soberanía energética. Y además, Lanzarote es hoy la única isla canaria que consume más electricidad de la que produce.

-¿Cómo compatibilizar urgencia climática y paisaje?

-Con planificación, que es lo que aportan las ZAR. Por primera vez se define de forma anticipada dónde es viable implantar renovables, evitando ubicaciones incompatibles y reduciendo conflictos. Además, la ocupación real del suelo necesaria para cumplir los objetivos a 2030 es muy reducida, en torno al 0,23% de la superficie de la isla. Es decir, hablamos de un impacto muy limitado si se hace de forma ordenada.

 


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