Jueves, 09 Abril 2026
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La falta de rampa en una guagua o no poder coger un ascensor son algunos de los problemas a los que se enfrenta a diario 

 

  • Lancelot Digital

 

Juan David Bedoya es un joven lanzaroteño que sufre en su día a día una auténtica odisea para poder desarrollar una vida cotidiana por sus limitaciones. “Estoy afortunadamente en la Escuela de Arte Pancho Lasso donde hay un ascensor para subir al segundo piso, que no funciona, y claro es un problema”, señala.

 

Pero además de la falta de ascensor también las obras impiden el desarrollo de la actividad en este centro educativo, sobre todo a personas con problemas de movilidad.

 

Pero no es algo exclusivo de la Escuela Pancho Lasso. Muchas de las calles de Arrecife están mal asfaltadas y además en algunas ocasiones los bordillos son difíciles de sortear para una silla de ruedas

 

Y también un simple gesto como subir en una guagua puede conllevar grandes complicaciones ya que no todas están adaptadas

 

El joven comenta que tiene que esperar varias guaguas hasta que tenga suerte y dé con una en la que la rampa funcione correctamente.


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