Sábado, 11 Abril 2026
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Algunos no los han podido salvar

Lancelot Digital

Foto: Archivo Lancelot

Aunque sus heridas no fueron causadas por maltrato físico, “sí pensamos que de alguna manera fue maltratado. Llegó con  un hambre voraz, señal de que llevaba días sin comer, y está muerto de miedo, tiembla incluso cuando lo acariciamos. No sabe andar con correa y apenas se tiene en pie. Creemos que estuvo encerrado en algún lugar sin luz y sin los cuidados, y el cariño, que un animal de apenas un año necesita”.

De este modo describe Nuria Cárdenas, una de las responsables de la Sociedad Protectora de Animales Sara, el estado de Rompeolas, un pequeño cachorro mestizo de Rottweiler que ha  ocupado las portadas de casi todos  los diarios digitales de la Isla.

Para Cárdenas “hay muchas maneras de maltratar a un animal, y todas son terribles”. Aunque la sociedad lanzaroteña se ha concienciado bastante en los últimos años de la responsabilidad que supone tener un animal, la responsable de Sara señala  que “todavía quedan casos sangrantes como éste”.

Cardenas asegura que han llegado a llevarles animales con la cabeza abierta por una paliza, a los que no han podido salvar, pero “no es lo más frecuente. Lo más habitual son casos como éste, gente que tiene un animal sin ningún tipo de cuidados, y cuando se cansan de él, lo tiran a la calle como si fuera un trasto viejo”, explica.

“Estos animales llegan a la protectora de animales con daños psicológicos que, en ocasiones, son aún peores que los físicos”, añade la responsable de la Sociedad Protectora de Animales.

[LEA EL REPORTAJE COMPLETO EN EL SEMANARIO LANCELOT, HACIENDO CLIC AQUÍ]


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