Domingo, 18 Enero 2026
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Se confirma que es la peor de los últimos 60 años. El Consejo Regulador pide “medidas urgentes”

para los “problemas estructurales” del sector

Lancelot Digital

Concluida ya la vendimia de este año en la isla, se confirma lo que adelantó el Consejo Regulador, que es la peor de los últimos 60 años, al alcanzarse los 716.043,25 kilos, es decir un 55% menos que en 2010, cuando se recogieron 1.568.466 kilos.

La media anual de cosecha de uva en Lanzarote se cifra en torno a los dos millones de kilos, por lo que la caída, con respecto a esta media anual, es de un 65% menos.

A pesar de que la cifra suponga una mejoría respecto a las previsiones iniciales, que estimaban que la uva cosechada en 2011 rondaría los 450.000 kilos, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen “Vinos de Lanzarote” considera la situación “catastrófica” tanto para viticultores y bodegueros como para la Isla en general, ante el efecto negativo que supondría para el turismo como fuente de ingresos el abandono de cultivos que proporcionan una paisaje único en el mundo como es el de La Geria.

Por este motivo, el presidente del Consejo Regulador, Javier Betancort, insiste en la necesidad de adoptar de manera urgente líneas de actuación para afrontar los problemas estructurales que padece la viña lanzarote y que resume básicamente la falta de relevo generacional y su escasa rentabilidad, por mucho que este año el kilo de uva pueda pagarse en torno a los 2 euros debido a su escasez, frente al 1,20 euros de media que costaba el año pasado.

En este sentido en los pasados días hubo una reunión de la Mesa Insular de Dinamización Enogastronómica con el fin de buscar, conjuntamente con el Cabildo de Lanzarote, nuevas medidas de actuación que complementen al Plan Insular de Dinamización Enogastronómico puesto en marcha el pasado año por la primera Corporación de la Isla, que supongan una mejora para el sector vitícola en general y pongan en valor a La Geria como atractivo turístico y cultural de la isla.

Entre los factores que explican la notable reducción de la vendimia de este año se encuentran las altas temperaturas que se dieron en la Isla el pasado invierno, lo que impidió que la parra realizara su habitual y necesario descanso vegetativo que le permite fortalecerse y producir una mayor cantidad de racimos.

Otro de los motivos fue el ataque de mildiu sufrido por las vides el pasado mes de marzo, una enfermedad provocada por el hongo serenada o gota, que reduce también su capacidad de producción. A todo ello se sumó la ola de calor vivida en Lanzarote a principios del verano, que afectó a la uva en pleno proceso de maduración, aunque afortunadamente los daños no fueron mayores debido a que las altas temperaturas no vinieron acompañadas por fuertes vientos.


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