Lanzarote busca homogeneizar la imagen de sus zonas industriales
- Lancelot Digital
El proyecto BIOCRIT, impulsado en 2016 por la Reserva de la Biosfera de Lanzarote, tiene como objetivo corregir impactos visuales y restaurar el paisaje siguiendo criterios de sostenibilidad y la esencia marcada por César Manrique.
En esta línea, el presidente de la Cámara de Comercio de Lanzarote y La Graciosa, José Valle, subrayó la importancia de integrar también las áreas económicas dentro de esa identidad insular. “Las zonas comerciales también deben integrarse en esa identidad de isla, que es clave en el cambio de modelo turístico hacia uno basado en la calidad”, explicó.
Por su parte, el presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, destacó que la institución ha querido dar ejemplo comenzando por sus propias infraestructuras. “Lo primero que hicimos fue adaptar los edificios administrativos al proyecto. Transformamos la imagen de espacios como la Casa Cabildo, la Biblioteca Insular o la Granja Experimental para alinearlos con estos criterios”, señaló.
El objetivo ahora es extender este modelo a las zonas industriales de la isla, especialmente en aquellos municipios que aún no cuentan con ordenanzas específicas: Teguise, Yaiza, Tías y Arrecife.
En este sentido, Betancort puso en valor el trabajo realizado por San Bartolomé. “El Ayuntamiento ha sido pionero al adaptar estas directrices a sus ordenanzas municipales. Es el camino que deben seguir el resto de municipios”, apuntó.
El presidente insular insistió en que Lanzarote es un territorio único por su coherencia estética, un valor que se quiere preservar y reforzar. Para ello, anunció que el Cabildo llevará a pleno una subvención nominada de alrededor de 180.000 euros destinada a impulsar este proyecto.
La iniciativa persigue, en definitiva, integrar la arquitectura, las zonas industriales y los espacios viarios con el entorno natural, reforzando la imagen de la isla y su modelo de desarrollo sostenible.