Lanzarote confirma dos nuevos territorios de cría de guirres
La recuperación del alimoche canario avanza con 112 parejas censadas en todo el Archipiélago
- Lancelot Digital
La noticia de que la pareja de guirres de Timanfaya haya vuelto a nidificar, después de hacerlo ya en 2022 tras dos décadas sin reproducción en la zona, ha sido recibida con gran optimismo por la comunidad científica.
El biólogo del Servicio de Biodiversidad de la Dirección General del Medio Natural del Gobierno de Canarias, Miguel Ángel Cabrera, considera que estos episodios permiten hablar de una recuperación incipiente de la población del guirre tanto en Lanzarote como en Fuerteventura, las dos únicas islas del Archipiélago donde habita esta especie. “El caso singular de Timanfaya es que, después de casi veinte años en que no se había reproducido, el guirre ha sido capaz otra vez de generar un territorio de cría que se une al resto de territorios de cría que hay en la isla de Lanzarote, donde observamos un crecimiento de la población, muy lento, pero continuado. Y en ese sentido, la confirmación de que en el Parque Nacional de Timanfaya se mantiene esta pareja contribuye en gran medida a esa incipiente recuperación que se ve en Lanzarote”.
Más allá de la reproducción registrada en Timanfaya, Cabrera destacó otra noticia positiva: en Lanzarote se han detectado dos nuevos territorios de cría. Con estas incorporaciones, Canarias cuenta actualmente con 112 parejas de guirres censadas. “Este año tenemos, aparte de la noticia de Timanfaya, otra noticia muy buena, que es que contamos con otros dos nuevos territorios en la isla, con lo cual ahora mismo entre Lanzarote y los Islotes del Norte, pues tendríamos doce territorios. En total, entre Fuerteventura y Lanzarote, contamos en el año 2025 con ciento doce territorios. Y eso es un, un dato excelente teniendo en cuenta que a finales del siglo pasado solo contamos con veintiuna parejas”.
A pesar de estos avances, el biólogo del Gobierno de Canarias pidió prudencia y recordó que el guirre continúa catalogado como especie en peligro de extinción. De hecho, en la década de los 90 estuvo al borde de desaparecer en Canarias. “Se mantiene el estatus de especie en peligro de extinción, aunque ha habido una recuperación muy importante, pero sí es verdad también que está restringido al conjunto de las islas orientales nada más. Yo creo que eso es un problema que deberíamos solventar a corto y medio plazo”.
Miguel Ángel Cabrera explicó además cuáles han sido las tres principales causas que han favorecido la recuperación de la especie en Fuerteventura y Lanzarote. “Fue una conjunción de varias circunstancias. A finales del siglo pasado se identificaron claramente las causas que estaban afectando negativamente a la población y que explicaban su descenso. Básicamente, eran el uso ilegal de venenos, la mortalidad vinculada a los tendidos eléctricos y las molestias en los territorios. ¿Qué ha pasado desde entonces? Que se han unido tres factores fundamentales. Por un lado, esa identificación clara de los problemas que afectaban al guirre; por otro, el respaldo de un apoyo científico riguroso; y además, la coordinación entre todas las administraciones públicas implicadas en su recuperación, como el Gobierno de Canarias, los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura, e incluso el organismo autónomo de Parques Nacionales, a través del Parque Nacional de Timanfaya. Y el tercer elemento clave ha sido la continuidad en el tiempo de todas las actuaciones de conservación que se han puesto en marcha”, concluye.
El experto confirmó también que en la isla de Alegranza continúa viviendo una pareja de guirres.