Lanzarote, la isla sin piscinas para nadar
La creciente afición a la natación contrasta con la falta de instalaciones públicas y el estancamiento de nuevos proyectos
- Lancelot Digital
Lanzarote presume de su vinculación con el deporte y, especialmente, con las disciplinas acuáticas. Sin embargo, detrás del éxito de pruebas como la Travesía a Nado El Río, cuyas plazas se agotan en apenas minutos, se esconde una realidad preocupante: la isla carece de suficientes piscinas públicas para atender la demanda de nadadores.
Actualmente existen cinco clubes de natación en Lanzarote, a los que se suman numerosas entidades y deportistas vinculados al triatlón que también necesitan instalaciones acuáticas para sus entrenamientos.
Se estima que entre 2.000 y 2.500 personas practican natación en la isla, aunque resulta complicado establecer una cifra exacta debido a los cientos de aficionados que no están federados.
El problema está en las infraestructuras. Lanzarote dispone de dos piscinas olímpicas de 50 metros, situadas en Club La Santa y el Hotel Barceló, ambas de titularidad privada. También existen piscinas de 25 metros en complejos como Vitalclass, Santa Rosa, Sands Beach y el Centro Deportivo Fariones, igualmente privados.
En cuanto a instalaciones públicas, la situación es todavía más limitada. La piscina municipal de Tías lleva cerrada más de una década, mientras que la del Puerto de Arrecife es, en la práctica, la única instalación pública operativa de estas características.
Esta última se encuentra al límite de su capacidad, al concentrar buena parte de la demanda de clubes, deportistas y usuarios particulares que buscan un espacio para practicar natación.
A esta situación se suma la incertidumbre sobre nuevas infraestructuras. Según han confirmado a Lancelot fuentes internas de un club de natación, el proyecto de una futura piscina en la Ciudad Deportiva de Lanzarote se encuentra estancado, sin perspectivas de materializarse a corto plazo.
Así, mientras el interés por la natación continúa creciendo y las competiciones acuáticas mantienen una elevada participación, Lanzarote sigue arrastrando una importante carencia de instalaciones públicas que dificulta tanto la práctica deportiva habitual como el desarrollo de sus clubes.