Lanzarote, la primera isla en tener un Plan de Adicciones más allá de la drogodependencia
El año pasado, la red constituida por el Cabildo atendió a 1.020 personas, de las que 55 eran menores de edad
Lancelot Digital
Vídeo: Lancelot TelevisiónFoto: Jesús Betancort
Lanzarote siempre ha ido por delante en el tratamiento de la drogodependencia y ahora va más allá, al ser la primera isla en tener un Plan de Adicciones. Este martes se presentaba ante los agentes implicados, desde cuerpos de seguridad hasta enfermeros y trabajadores sociales.
La isla tiene una larga trayectoria a la hora de tratar estos problemas y ahora cuenta con varias novedades. “Ese programa específico para adicciones no químicas y también un programa específico para atención dirigida a género. Entendemos que sólo un 17% de los casos que atendemos son mujeres, que hay un aumento en el consumo de himnóticos y alcohol en mujeres, y queremos llegar a esa población”, explicó el consejero de Bienestar Social del Cabildo, Marci Acuña.
En los años 90 se creó en Lanzarote esta red de atención, que cuenta con un centro ambulatorio y un centro residencia, pero ahora tienen que adaptarse a la nueva realidad. “Ha habido un deterioro de la población drogodependiente evidente, en la que conviven varias patologías. Estamos encontrando casos en los que no hay una adicción a una sola sustancia, sino un comportamiento desviado, abusivo, y que impide llevar una vida normal, como es el abuso de las nuevas tecnologías, de la telefonía móvil, las compras compulsivas, etc., que debemos hacer frente. Después hace mucha incidencia en la prevención”, destacó Acuña.
En este plan se hace hincapié en la patología dual. “Se trata de la coexistencia en la misma persona de un problema de abuso de sustancias y otras enfermedad psiquiátrica de cualquier tipo, sea una enfermedad mayor como una esquizofrenia, depresión... o una enfermedad de lo que los psiquiatras llaman LG2, trastornos del comportamiento que de alguna manera pueden ser a veces el origen del consumo. Unas veces el consumo conduce a trastornos psiquiátricos añadidos y otras veces porque existe un trastorno psiquiátrico se produce un consumo mayor”, apuntó por su parte Asís Babín, delegado del Plan Nacional de Acción sobre Drogas.
La crisis no ha provocado un aumento en el consumo de sustancias por la falta de dinero, pero sí ha destapado muchas adicciones latentes. “Siempre discurren una serie de años entre los inicios del consumo y la concepción de tengo un problema y voy a pedir ayuda. Coexisten las dos cosas, un descenso en los consumos actuales con un aumento en la demanda fundamentado en la imposibilidad de mantener el tren de consumo que muchas personas venían manteniendo”, afirmó Babín.
En la última década, el consumo de cocaína ha bajado un 60% en España y el de cannabis un 30%. “En 2013 atendimos en la red de atención de Lanzarote a 1.020 personas, un dato importante para una población de 150.000 habitantes”, señaló el consejero de Bienestar Social del Cabildo, Marci Acuña.
De estas personas atendidas, 55 eran menores de edad y, de hecho, la adolescencia es una etapa vital a la que hay que prestar atención, pues el delegado del Plan Nacional de Acción sobre Drogas explicó que más de 83.000 jóvenes que consumen cannabis lo hacen con el riesgo de convertirse en adictos.