Lanzarote trabaja para evitar que el número de ahogamientos aumente
Los profesionales del sector de Emergencias piden prudencia y prevención tanto a los turistas como a la población local
- Lancelot Digital
Esta mañana se ha desarrollado el Cabildo de Lanzarote un congreso en el que distintos profesionales debaten y comparten sobre la prevención, atención y la gestión de la emergencia por ahogamiento, uno de los grandes retos en la isla en lo que a seguridad se refiere. “Tenemos mucho que mejorar. Han fallecido once personas y lo que estamos abordando es estudiar los mejores sistemas de prevención para evitar ahogamientos”, señala Enrique Espinosa, gerente del Consorcio de Seguridad y Emergencias.
El responsable de Recursos y Logísticas del SUC en la provincia de Las Palmas recuerda la importancia de tener información, tanto para las personas residentes como las visitantes. “La prevención debe venir, tanto por parte de quienes visitan la isla, como por parte de la población local. Es preciso educar desde el colegio en la importancia de prevenir”, explica Carlos David Quintana, responsable de Recursos y Logísticas del SUC en Las Palmas.
Postura que comparten desde el Consorcio de Seguridad y Emergencias y desde Open Arms. “Todo el conocimiento y la experiencia deben aplicarse para mejorar la situación y para tener los recursos necesarios para intervenir cuando haga falta”, afirma Óscar Camps, director y fundador de Open Arms.
Es por ello por lo que, desde el Consorcio de Seguridad y Emergencias anuncian que colocarán nuevas herramientas que alerten de la peligrosidad en algunas zonas. “Vamos a intentar poner visitadores en los sitios peligrosos que resultan atrayentes a través de las redes sociales”, explica Espinosa.
Mejoras que también están trabajando desde el SUC. “Estamos trabajando en la licitación de nuevos recursos sanitarios”.
Aun así, el fundador y director de Open Arms llama también a la responsabilidad individual. “Hay que evitar ponerse en peligro y en riesgo para sacarse una foto. El mar no tiene piedad y no perdona”, señala Camps.