Las garzas, totalmente adaptadas a su hogar cerca del Cabildo tres años después
Estas aves, que han aumentado su colonia, constituyeron todo un problema para el parque Ramírez Cerdá antes de ser trasladadas en 2009
Texto: A.R.P.Vídeo: Lancelot Televisión
Las imágenes de un parque Ramírez Cerdá totalmente sucio por los excrementos de las garzas, con unos bancos en los que nadie se sentaba y unas araucarias muertas por el efecto corrosivo de las heces parecen un recuerdo del pasado. Tras muchos años de inacción política y tras garantizar la supervivencia de estos pájaros -que son una especie protegida-, en 2009 se conseguía por fin trasladarlos a las cercanías del Cabildo, donde están totalmente adaptados.
Tal y como explica la consejera de Medio Amiente de la Primera Corporación, Mónica Álvarez, cuando las garzas se retiraron del parque “se evitó el riesgo que existía para la salud de los ciudadanos, así como las molestias que suponían estas aves”.
Se eligió la zona aledaña al Cabildo conejero para crear “una zona de asentamiento”, a la que no tardaron en adaptarse. Actualmente, las garzas se encuentran en pleno proceso de nidificación y su colonia ya ha aumentado, “pues de los 300 ejemplares que había ha tres años, ahora mismo superan los 400”, explica Álvarez.
Adecentar el charco creado para que beban agua y que ésta nunca les falte, así como mantener limpio el espacio son básicamente los cuidados que requiere esta jaula sin barrotes, de las que las garzas salen a volar libremente todos los días para, después de surcar los cielos conejeros, regresar a un hogar en el que ya no molestan a nadie.