Jueves, 30 Julio 2026
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Astrid y la duda  Hay gestos que, en política, dicen más que un discurso entero. Que Astrid Pérez haya reconocido públicamente que, por primera vez en casi veinte años, se plantea no volver a presentarse a la presidencia insular del Partido Popular es uno de ellos. No parece que la duda nazca por falta de apoyos. Ella misma dejó claro que, si finalmente decide dar el paso, está convencida de que ganaría el congreso. Más bien transmite el desgaste lógico de quien lleva dos décadas al frente de una organización y debe valorar si merece la pena seguir. Hoy existen distintas sensibilidades y varios dirigentes aspiran legítimamente a liderar el partido, como Yonathan de León y María Jesús Tovar. Eso, lejos de ser un problema, puede interpretarse como un síntoma de vitalidad democrática. En cualquier caso que nadie cante victoria, ya que Ástrid no ha dicho la última palabra.    El PIOL y la Yenka  Un paso adelante, otro hacia atrás. Así lleva Lanzarote demasiados años con el Plan Insular de Ordenación. El PIOL parece condenado a repetir la misma coreografía una y otra vez. Ahora el Cabildo anuncia un nuevo avance. Es una buena noticia, aunque conviene mantener cierta prudencia. No sería la primera vez que el documento parece estar cerca de ver la luz para acabar volviendo al cajón. La realidad es que ordenar una isla como Lanzarote nunca ha sido sencillo. Requiere consenso político, informes técnicos y mucha paciencia. Demasiada, quizá. Porque mientras el plan sigue avanzando lentamente, los problemas del territorio no esperan. Si este mandato consigue, al menos, dejar aprobado inicialmente el nuevo PIOL, ya supondrá un paso importante. No será el final del camino, pero sí el principio de una planificación que la isla lleva esperando demasiadas décadas. No es asunto menor recordar a la ciudadanía que en el anterior mandato de la socialista Dolores Corujo no sólo no se avanzó en ese documento sino que el “Plan de Ezquiaga” lo anuló. Eso ha supuesto un coste incalculable para la actualización del ordenamiento del territorio.    Fariones y su historia, mucho más que un hotel  Hablar del Hotel Fariones es hablar del nacimiento del turismo moderno en Lanzarote. Sus sesenta años de historia son también sesenta años de transformación económica y social para la isla. Pocas instalaciones representan mejor ese cambio. Fariones no fue únicamente un hotel; fue el escaparate con el que Lanzarote comenzó a darse a conocer al mundo. Su profunda rehabilitación, que comenzó hace ahora diez años, demostró que es posible conservar la esencia mientras se adapta un establecimiento histórico a las exigencias del turismo actual. El resultado está a la vista: un hotel de referencia que mantiene su personalidad y continúa siendo uno de los grandes símbolos de la isla. Fariones es un buen ejemplo de cómo invertir, renovar y cuidar el patrimonio turístico puede generar más valor sin necesidad de seguir creciendo en cantidad. Felicdades a los actuales propietario por esa apuesta por la calidad y lujo sin perder su esencia de complicidad con los clientes, muchos de ellos repetidores desde hace década. Algunos llegaron como niños con sus padres y hoy son abuelos.    El Reducto no necesita culpables  El cierre de la playa de El Reducto por un episodio de contaminación ya casi ha dejado de sorprender. Ahí está el problema. Cada vez que ocurre comienza el mismo intercambio de reproches entre administraciones. Sin embargo, la realidad es mucho más sencilla: las infraestructuras de saneamiento de Lanzarote llevan años funcionando al límite de su capacidad. No importa demasiado quién gobierne. Este es un problema estructural que se ha ido heredando legislatura tras legislatura. Estaciones de bombeo envejecidas, depuradoras insuficientes y una red que hace tiempo dejó de responder al crecimiento de la isla. Lo urgente no es buscar responsables políticos cada vez que aparece un cierre puntual, sino acordar un plan de inversiones serio, con prioridades, plazos y financiación. Estas obras son complejas, caras y lentas. Precisamente por eso cuanto antes se empiecen, antes dejarán de repetirse episodios que perjudican tanto a residentes como a la imagen turística de Lanzarote.    San Ginés apuesta fuerte  Las Fiestas de San Ginés vuelven a apostar por los grandes conciertos. Nombres como David Bisbal o Pablo Alborán convierten la programación de este año en una de las más ambiciosas que se recuerdan en Arrecife. Habrá quien vea en ello un evidente componente preelectoral. Es lógico que, a menos de un año de las elecciones, cualquier decisión se analice también desde esa perspectiva. Pero sería injusto reducir todo el esfuerzo organizativo únicamente a esa lectura. Lo cierto es que, durante este mandato, las fiestas de la capital han dado un salto importante tanto en calidad como en organización. Arrecife vuelve a competir con otras capitales canarias a la hora de programar grandes eventos, atraer visitantes y dinamizar la economía local. Lo cierto es que unas buenas fiestas también son una inversión en imagen, actividad económica y orgullo colectivo.

Turca e India estrenan La Mareta antes que el presidente

  • Lancelot Digital

 

Turca e India ya disfrutan de La Mareta. Las dos perras de Pedro Sánchez se han convertido en las primeras ocupantes de la residencia oficial de Costa Teguise, adelantándose unos días a la llegada del presidente del Gobierno y del resto de su familia para las vacaciones de verano.

Mientras las mascotas ya se encuentran instaladas en el palacete, la actividad en el recinto se ha intensificado con la llegada de personal y del dispositivo de seguridad que prepara la estancia del jefe del Ejecutivo. Sánchez tiene previsto aterrizar en Lanzarote este sábado y permanecer en la isla hasta el 24 de agosto.

No obstante, el descanso se verá interrumpido el 12 de agosto, cuando el presidente regresará temporalmente a la Península para presenciar el eclipse total de Sol que cruzará el norte de España y que será uno de los acontecimientos astronómicos más destacados de las últimas décadas.

Será el séptimo verano consecutivo en el que Pedro Sánchez elige La Mareta como residencia vacacional, una estancia que, como en años anteriores, llega rodeada de un importante despliegue de seguridad y del debate político que suele acompañar sus vacaciones en Lanzarote.


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