Llenan de pintadas el Castillo de San Gabriel
En el acceso, el muro y los cañones. El Ayuntamiento procederá a la limpieza y solicitará permiso a Patrimonio para la instalación de cámaras de vigilancia en el entorno /Vea la galería de imágenes
Yolanda Téllez
Fotos: Jesús Betancort
El Castillo de San Gabriel ha sido víctima del gamberrismo y ha aparecido lleno de pintadas tanto en su acceso, como en el muro y en los cañones.
“Los comunistas molan, los comunistas al poder” es uno de los mensajes que se puede leer en una de estas pintadas.
Las pintadas en esta fortaleza del siglo XVII que albergará el futuro Museo de Historia de Arrecife, declarada Bien de Interés Cultural, fueron realizadas la semana pasada, según ha podido saber Lancelot Digital.
El Ayuntamiento las limpiará “a la mayor brevedad posible”
Desde la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Arrecife aseguran que procederán “a la mayor brevedad posible” a la eliminación de las pintadas.
La intervención exige de permiso por parte de la Unidad de Patrimonio Histórico del Cabildo de Lanzarote, dado que se trata de un edificio calificado de Bien de Interés Cultural (BIC).
Los responsables del Patrimonio insular informarán al Consistorio capitalino del listado de empresas homologadas para la intervención en BIC, para la contratación del servicio de limpieza de los muros, los cañones y la superficie de acceso al futuro Museo de la Historia de Arrecife. “Hemos actuado con la mayor celeridad posible para evitar el impacto negativo de los grafittis sobre la antigua fortaleza militar”, indica la concejal de Cultura, Eva de Anta.
Instalación de cámaras de vigilancia
“Además, quiero aprovechar para rogar a la ciudadanía que contribuya a la extensión del respeto por nuestro patrimonio, que es propiedad de todos los vecinos y vecinas de la ciudad y que tiene un enorme valor cultural, identitario y turístico”, señala de Anta.
Por otra parte, el Ayuntamiento de Arrecife solicitará permiso a Patrimonio para la instalación de cámaras de vigilancia en el entorno del Castillo, con el fin de disuadir de la comisión de nuevos actos vandálicos.